Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Casi ni se sintieron. El paro de transportistas y la “jornada nacional de protesta” contra el Gobierno organizada por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) no lograron la contundencia ni la convocatoria que esperaban sus organizadores. En resumen: el rostro de la capital no cambió y las actividades continuaron con normalidad. Mientras en Lima la movilización de la CGTP prácticamente se redujo a un mitin en la plaza Dos de Mayo y a una conferencia de prensa, la paralización convocada por el Sindicato Unitario de Choferes y Cobradores del Perú no tuvo ni remotamente la acogida de la medida de fuerza realizada el 30 de junio pasado. Tan es así que, por la tarde, sus dirigentes redujeron solo a 24 horas la protesta prevista para dos días, aduciendo que le otorgaban una “tregua” al Gobierno y que no contaban con las garantías para marchar. POCOS PROBLEMAS. El resultado de esta jornada de lucha se pudo percibir desde temprano, cuando muchos buses, combis y colectivos salieron a laborar con normalidad y buena parte de la ciudadanía se trasladó a sus centros de labores y estudios sin mayores dificultades. Sin embargo, algunos transportistas aprovecharon el día para duplicar sus tarifas debido a los problemas que se registraron en determinadas zonas de los conos de la capital y ante la gran cantidad de público que llegó a los paraderos pensando que no iba a encontrar movilidad. Mientras tanto, unos 200 camiones de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas movilizaron al público en 28 rutas distintas. También se sumaron a esta iniciativa empresas de transporte contratadas por el Gobierno. Si bien hubo incidentes de violencia aislados, los mismos fueron rápidamente controlados por la Policía que, en esta oportunidad, desplegó a un gran contingente por toda la metrópoli. En Huaycán, Villa El Salvador, San Juan de Lurigancho y Comas, algunos revoltosos quemaron llantas y bloquearon las pistas. ¿UN ÉXITO? Aunque, en Lima, la realidad demostraba lo contrario, para los dirigentes de los gremios que protestaron, la jornada fue todo un “éxito”. Al mediodía, ellos se reunieron en el local de la CGTP con el fin de ofrecer a la prensa un balance de la movilización. El máximo representante del Sutep, Hammer Villena, indicó que el 98% de maestros del país le dijo “no” al Gobierno. En tanto que, Félix Gómez, dirigente de los transportistas, afirmó que el 80% acató la paralización. Para el Gobierno, sin embargo, las cifras eran al revés (ver balance), lo que lo llevó a sostener que la jornada fue un fracaso. A su turno, Mario Huamán, secretario general de la CGTP, señaló que se registraron movilizaciones en gran parte de la costa, y advirtió que, si sus demandas no son atendidas, el presidente Alan García será el único responsable de las próximas paralizaciones, huelgas y jornadas de lucha. Asimismo, reiteró su variopinto pliego de reclamos, que contempla desde el cese de la persecución a los líderes amazónicos y el cambio de política económica y del gabinete hasta una nueva Constitución. Mientras se realizaba la rueda de prensa, poco a poco se reunían las delegaciones de los diversos sindicatos y organizaciones indígenas para el mitin central, que se inició a las 2 de la tarde. No fue una concentración masiva, pero sí bulliciosa. De eso se encargaron, en especial, los representantes de Construcción Civil y de la Asociación de Mototaxistas. Estuvieron presentes los sindicatos de siempre ratificando sus pedidos. Aparte de los dirigentes, hizo uso de la palabra el líder nacionalista Ollanta Humala, quien aprovechó el auditorio para hablar de las elecciones de 2011. EN PROVINCIAS. En tanto, en el segundo día del Paro Andino-Amazónico se registraron bloqueos de carreteras y algunos desmanes en varias ciudades del país, como Cusco y Puno. Además, no hubo servicio de transporte, ni comercios. (Ver infografía). Por su parte, el presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén, criticó con dureza al Poder Judicial y al Ministerio Público por la supuesta inacción para procesar a los responsables de los bloqueos de vías.