Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Camaradas: habéis de saber que tengo un pájaro azul en el cerebro, por consiguiente...
Ese sería el inicio perfecto de los discursos de Hugo Chávez en estos días. Claro, Rubén Darío no escribió la frase pensando en Twitter, pero el comandante bolivariano sí que piensa y no deja de pensar en Twitter, pero también en Facebook, en los blogs y hasta en los comentaristas de los diarios online. El pájaro azul se ha metido tanto en su cerebro que esta semana, exasperado, declaró que “la Internet no puede ser una cosa libre”.
Twitter saltó a la palestra política venezolana hace unos meses, cuando los universitarios lo utilizaron para convocar “flashmobs” (veloces e imprevistas aglomeraciones de gente) de protesta. Semanas después, los reflectores mundiales se concentraron en Venezuela cuando el Colegio Nacional de Periodistas organizó un 'twitterolazo’ (o sea, un 'cacerolazo tuitero’) por la libertad de expresión. Usuarios de la red social, en todo el mundo y en sus propios idiomas, protestaron contra el cierre de 34 radios en Venezuela, utilizando la seña #freemediave (contracción en inglés de “liberen los medios venezolanos”).
La protesta fue un éxito: #freemediave se convirtió en “trending topic” mundial (o sea, en uno de los temas más comentados en Twitter).
La respuesta del régimen, a través de su agencia de prensa, fue calificar el suceso de una “campaña mediática de ultraderecha”, a la vez que alertaba que las redes sociales “son una alternativa de intercambio de información en tiempo real pero evidentemente un nuevo canal para crear terror”. Cuando Chávez vio que sus ataques a la red solo le acarreaban más críticas, cambió de posición y le pidió a sus seguidores “contraatacar”.
Todo indica que el contraataque no funcionó. La semana pasada, el presidente venezolano volvió a enfilar baterías contra la red.
Esta vez su excusa fueron un par de comentarios anónimos en una web de noticias. Los comentaristas afirmaban que dos altos funcionarios chavistas –el ministro de Obras Públicas y el jefe del Osiptel venezolano– habían sido asesinados. En resumen: una mentira más de tantas que circulan en el submundo de los comentaristas de Internet. Los administradores de Noticierodigital.com