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Otra vez la barbarie

2009/09/28
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Hay etapas que nunca se superan no solo en las sociedades o en los individuos, sino acaso en la especie humana. El hecho de que aun ahora haya individuos capaces de amenazar de muerte a una persona tan digna y honesta como Salomón Lerner, es un ejemplo. Luego de matar a sus perros con un veneno fulminante, un grupo de delincuentes se ha dedicado a enviarle amenazas de muerte. las sospechas, en este caso, apuntan en una sola dirección. Aunque Lerner presidió la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) –que sindicó como principales violadores de derechos humanos a los terroristas de Sendero Luminoso–, la mayor parte de las críticas que ha recibido últimamente proviene de los grupos de la derecha cavernaria y los paramilitares. Salomón Lerner es el ejemplo de un filósofo comprometido con los temas de la ética, esa rama olvidada del pensamiento y de la acción. Desde su discreción y su equilibrio, representa el ejemplo de un intelectual comprometido, ante todo, con el gran tema de la filosofía y la búsqueda de la verdad. No hay en él ningún sesgo ideológico ni interés subalterno. La única moral que tiene es la de buscar incluir las visiones de todos los que participaron en el conflicto. Ha actuado, además, bajo la consigna de que la memoria es el mejor antídoto para que las circunstancias que dieron origen a la horrenda guerra de Sendero no se repitan. las amenazas que recibe Lerner muestran que las brechas y fanatismos que llevaron a esa guerra continúan vigentes entre nosotros. Solo aquellos que temen ser descubiertos pueden intentar amedrentarlo. Pensábamos que esos episodios eran de otra época, pero nos equivocamos. La barbarie continúa impune entre nosotros.