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Oposición vapuleó Plan VRAE de Yehude Simon

2009/05/29

Premier propone crear una nueva instancia de 61 autoridades para hacer y aprobar el plan. Ante el Congreso, anunció una serie de obras para impulsar desarrollo de la zona.

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Con 10 días de retraso respecto del plazo fijado inicialmente para su presentación, el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, sustentó el Plan de Desarrollo del Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE): una opción de paz y desarrollo social cuyo contenido, más que satisfacción, dejó en los legisladores una serie de interrogantes sin respuestas y la percepción de ser un listado de buenas intenciones y de obras por ejecutar. Acompañado por los titulares del Interior, Mercedes Cabanillas, y de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, el jefe del gabinete esbozó, durante una hora, los lineamientos de la estrategia del Estado para combatir al narcoterrorismo en el VRAE, y que tendrá como ejes centrales el desarrollo económico y social, la seguridad y la legalidad y la participación y la comunicación. En ese marco, reclamó una presencia activa de los partidos políticos en la zona, y anunció más de una veintena de acciones, como la cobertura de todas las plazas docentes del valle, el equipamiento y construcción de establecimientos de salud y la ejecución de un plan de impacto rápido de lucha contra las drogas con un presupuesto de S/.25.8 millones, entre otros. ¿MÁS BUROCRACIA? Pero, además, Simon presentó un proyecto para crear una comisión intergubernamental que articule las acciones del Estado en el VRAE. Aunque aseguró que no se tratará de una estructura burocrática, lo cierto es que la iniciativa del Ejecutivo –a la que tuvo acceso Perú.21– propone que dicho ente sea constituido con nada menos que 61 autoridades. No solo eso. En ninguno de sus artículos el proyecto le reconoce función ejecutora a la comisión, y tampoco precisa quién será el responsable político de la misma, según advirtió el congresista Raúl Castro (UN). Inclusive, en una disposición complementaria se señala que “la secretaría técnica de la comisión coordinará la formulación del Plan VRAE y el Programa de Inversiones, que deberá ser elevado a la asamblea para su aprobación”. Si esto es así, si el plan recién será formulado por una secretaría que todavía no existe, ¿qué es, entonces, lo que expuso ayer el premier? “Se está viendo no más allá de las narices, se está viendo el corto plazo. ¿Cómo entra el Estado a tener presencia? ¿Cómo ayuda hoy para cambiar los productos por otros alternativos? ¿Y después qué? ¿A dónde van esos productos? ¿Quién los va a comprar?”, preguntó, por su parte, Javier Bedoya, mientras que Washington Zevallos reclamó una mayor coordinación entre Ejecutivo y Legislativo, y que se fijen metas y plazos concretos para la ejecución del plan. SIN RESPUESTAS. Al cabo de dos horas y media de debate, sin embargo, el premier recurrió a las frases irónicas para escabullirse de los cuestionamientos de la oposición, que encontró en Simon un blanco fácil, no solo por los vacíos del promocionado Plan VRAE, sino también por la evidente indiferencia de la bancada aprista frente a quien dirige el gabinete. La apatía se extendió al resto de legisladores, quienes no dudaron en abandonar el hemiciclo que, en determinado momento, registró la presencia de apenas 19 parlamentarios.