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¿Nuevo gabinete?

2010/07/06
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Formalmente, los ministros no necesitan renunciar a sus cargos hasta octubre para postular a la Presidencia o al Congreso. Sin embargo, las declaraciones de Aráoz, diciendo que quiere ser candidata a la Presidencia, plantean un dilema, remarcado de inmediato por el propio García, sobre si se puede ser, a la vez, ministra de Economía (manejando la caja) y preparar la campaña presidencial. Ese off side de la ministra y el que García haya preguntado a los otros sobre sus aspiraciones electorales, para tomar él, a su vez, sus propias decisiones, pareciera presagiar prontos e importantes cambios en el gabinete. De producirse los reemplazos, no creo que involucren a Velázquez quien, a costa de redefinir el rol del primer ministro a uno mucho menos importante que el de épocas anteriores, ha sabido manejarse bastante bien. De hecho, a García se le ve muy cómodo con el nuevo perfil del cargo y con el personaje que lo encarna. Se podría asumir que en su caso, así fuese a ser candidato, tiene unos tres meses más de techo. La que sí se tendría que ir con Aráoz es Vílchez, que también se siente presidenciable. Hay otros ministros que ya han adelantado que no quieren postular a cargo alguno y de los que se puede asumir que se quedarán. Notoriamente García Toma, que acaba de llegar, y Enrique Cornejo, con quien el partido, al fin, tomaría las riendas del MEF. El canciller y el ministro de Educación parecieran ser los únicos candidatos a durar los cinco años. Brack, por su parte, ha hecho expresas declaraciones en el sentido que se siente cansado y que dos años son suficientes. Ello no significa que de todos modos se va, ya que García tendrá dificultades para encontrar a alguien creíble que le acepte un encargo que se ha vuelto complicado. Rey, por su parte, ha dicho que tampoco quiere postular y que en el 2011 dejará la política activa. La verdad es que cuesta creer que quien, en lugar de dedicarse a su trabajo, está en evidente campaña por ser el líder de la extrema derecha –militar, política y religiosa– se vaya a ir, así nomás, a su casa. Me inclino a pensar que, previo el típico “cambie mi decisión para servir al país”, se acomodará de nuevo; esta vez, en las listas del fujimorismo, su lugar natural. Otro cambio posible es en Interior. Desde hace meses se decía que Salazar postularía en Trujillo, pero los plazos se vencieron y nada. Lo que no es especulación es el feroz enfrentamiento entre el ministro y el director general de la PNP, como reveladoras entrevistas del segundo confirman. Todo parece indicar que García quería hace tiempo como ministro a Hidalgo un hombre de toda su confianza; pero que el conveniente ampay al director de la PNP, fruto de un seguimiento desde Interior –según el mismo ha declarado–, enfrió esa posibilidad.