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“La novela de no-ficción da más trabajo”

2010/01/14
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Durante una conferencia en Madrid, el escritor peruano Santiago Roncagliolo sostuvo ayer que no es nada fácil escribir una novela de no-ficción: “Da más trabajo porque conlleva más investigación y la búsqueda de testigos de la historia”, dijo en coincidencia con su par español Miguel Barroso. Ambos literatos participaron en la mesa redonda A sangre caliente –título en alusión a la famosa obra de Truman Capote, el precursor del género–, organizada en la Casa de América de la capital española y en donde hablaron de la confluencia de la literatura y la política en la novela basada en la realidad. Allí, Roncagliolo también indicó que, tanto en la ficción como en la no-ficción, “las historias reales son buenas cuando parecen de mentiras, y las de mentiras son buenas cuando parecen reales. Una parte del juego es que cada lector decida qué es lo que quiere que sea real y qué no”. A su parecer, fue Capote quien, precisamente, logró conceptualizar este género dentro del periodismo ya que, con su gran reportaje-novela sobre la matanza de una familia en un pueblo norteamericano (A sangre fría), logró un libro en el que “no importa qué hicieron los protagonistas, sino el tema del mal, en lo que convierte a alguien en un asesino”.