Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Una buena noticia. En poco tiempo no se permitirán nuevas construcciones que atenten contra el ornato y la seguridad del distrito de Machu Picchu Pueblo, también conocido como Aguas Calientes (por el río de ese nombre que lo atraviesa). Esto gracias a la iniciativa de un grupo de autoridades que han propuesto delimitar el radio urbano de la ciudad, lo que posibilitará fiscalizar mejor los espacios libres dentro y fuera de la zona urbana. Según el fiscal especial en Materia Ambiental del Cusco, Carlos Quiche Ruiz, quien realiza labores de prevención en Machu Picchu Pueblo, existe un trabajo coordinado entre las autoridades competentes para llevar adelante este proyecto. “Han tomado la iniciativa con reuniones y se han comprometido a trabajar en el tema, comenzando por la identificación del plano catastral. Hay voluntad por lograr lo propuesto”. Según Quiche, el referido distrito es una de las prioridades de su fiscalía (creada en agosto de 2008), y comentó que hasta el momento se han logrado avances como la identificación y demolición de algunos predios construidos ilegalmente en la zona urbana. “En los sectores de Huayllabamba, Corihuarachina y Choquellusca se habían levantado construcciones de adobe sin autorización de las autoridades. Hablamos con los dueños, entendieron su falta y procedieron a demoler lo levantado”, comentó. También adelantó que esta semana se realizará inspecciones de control de residuos sólidos en hoteles y restaurantes del sector de Aguas Calientes, en coordinación con el municipio local. El propósito de esto es detectar los puntos de contaminación. “También se contempla una intervención (aún sin fecha exacta) en el mercado artesanal, pues hemos recibido información de casos de presunta venta de especies nativas como mariposas, orquídeas y plumaje de aves protegidas”, detalló. La Fiscalía Especial en Materia Ambiental tiene previsto, además, la realización de charlas en las comunidades para informar sobre la problemática ambiental.