Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Han pasado cinco años desde que se habló por primera vez del proyecto del Corredor Segregado de Alta Capacidad (Cosac), conocido ahora como Metropolitano. En ese momento –primeros meses del año 2004– el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, ofrecía construir, en dos años, un corredor vial que uniría los distritos de Comas y Chorrillos. El primer cronograma señalaba como fecha de inicio de las obras el último trimestre del mismo año e indicaba que estaría operativo a mediados de 2006. Pero el Metropolitano recién empezó su carrera en abril de 2006, cuando salió la licitación para su ejecución. Un año después empezó la construcción. Sin embargo, los plazos han sido variados constantemente. El cronograma no ha estado excluido de atrasos y los problemas en las licitaciones también han sido noticia en diferentes etapas del proyecto. Las recientes declaraciones del burgomaestre limeño en Guadalajara, México, durante la presentación de la candidatura de Lima como sede para los Panamericanos 2015, nuevamente han generado dudas sobre el cumplimiento de los plazos. Esta vez, Castañeda anunció que el corredor Metropolitano estaría listo para finales del primer semestre del 2010. Paradójicamente, el mismo alcalde había asegurado en su presentación ante el Congreso –en octubre pasado– que la obra estaría terminada a fines de 2009. ¿Contradicciones, cambio de planes, improvisación? Walter Paredes, gerente de Proyectos e Infraestructura de Protransporte, intenta explicar las declaraciones del alcalde indicando que se refería al funcionamiento completo del sistema vial. PREOCUPACIÓN. Juan Carlos Dextre, coordinador del Área de Transporte de la Pontificia Universidad Católica del Perú, manifiesta mayor preocupación por los retrasos que se podrían presentar en el inicio de las operaciones de todo el sistema. “Ya se debería estar implementando la infraestructura de los paraderos. Pero no se ha trabajado nada en ese tema. También tendría que estar listo el sistema de gestión, recaudo y buses alimentadores. Todo debería estar coordinado para cuando se acaben las obras físicas”, comenta. La misma preocupación tiene Luis Quispe Candia, presidente de la ONG de Transporte Luz Ámbar. Para él, los problemas estarán en las demoras para la aplicación del sistema. “No están listas las estaciones, no están los buses y tampoco se ha implementado el sistema de chatarreo para los vehículos. Se podría decir que llevamos más de un año de retraso”, reflexiona. CAMBIOS. Pero ahí no termina el problema. Según estimaciones del mismo Protransporte, el Cosac atenderá solo el 10% de la demanda del transporte. ¿Qué pasa con el resto? El plan integral del nuevo sistema vial de Lima comprende nueve corredores de alta capacidad y la integración del Tren Eléctrico (ver gráfico). Sin embargo, hasta ahora no se ha anunciado el inicio del siguiente corredor. En cuanto al tren eléctrico, por ahora es el Ministerio de Transportes el encargado de ponerlo en marcha. “Lo ideal sería iniciar de inmediato un segundo proyecto –señala Quispe Candia– de lo contrario, el cambio y la modernización del transporte quedarían solo como una buena intención”. Dextre, por su parte, estima que ya se debe planificar el sistema de transporte multimodal con metro, buses y servicio especial para el aeropuerto. “El problema son los recursos. Por eso consideramos que este sistema podría implementarse en 10 años”, dice el representante de Protransporte. Con este panorama, la tan esperada mejora del transporte podría seguir siendo un sueño.