Opinión | Mar. 04 nov '08

Un negro en la Casa Blanca

El significado histórico del triunfo de Barack Obama
Autor: Augusto Álvarez Rodrich
SANTIAGO DE CHILE.- Si las proyecciones de las encuestas no se equivocan, esta noche debiera concretarse un hecho histórico para la causa de los derechos fundamentales de la humanidad: la llegada a la Presidencia de Estados Unidos, por primera vez, de una persona de raza negra para comandar el destino de un país donde el racismo ha tenido bases muy sólidas y arraigadas.

Tan es así que la única explicación para que Barack Obama no obtenga esta noche el triunfo electoral que prevén todas las encuestadoras sería la existencia de un voto oculto, no identificable en los sondeos de opinión pública, de electores que prefieren esconder su intención frente a las urnas que al final los llevaría a descartar la posibilidad de que un negro llegue a la Casa Blanca.

Como lo recuerda Miguel Vivanco, corresponsal de El Comercio en Estados Unidos, eso fue lo que le ocurrió a Tom Bradley –de raza negra– cuando perdió la elección para gobernador de California, a pesar de que todas las encuestadoras aseguraban su triunfo.

Lo que se demostró después de esa elección es que muchos electores blancos mintieron cuando los encuestaban, y al final optaron por el candidato rival con el fin de evitar que un negro ganara esa competencia. Pero eso fue en 1982, hace más de un cuarto de siglo.

Lo más probable es que esas tendencias racistas se hayan debilitado desde entonces, al punto de dejar de ser un obstáculo para que Obama se convierta hoy en el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos.

Esto no solo será un hecho histórico para un país que hace apenas cuatro décadas enfrentaba corrientes para lograr que las personas de raza negra pudieran realizar hechos cotidianos tan simples como viajar en ómnibus en los mismos sitios de los blancos, ir a los mismos baños de los blancos, o conseguir que los niños de raza negra pudieran educarse en los mismos colegios de los blancos.

El mensaje del probable triunfo electoral de Obama no solo es para Estados Unidos. También será de mucha utilidad para tantas zonas del mundo en donde el racismo todavía es, lamentablemente, una lacra por extirpar. Por ejemplo, desde algunos estadios europeos hasta, para no ir muy lejos, algunos lugares de recreo peruanos.

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