Además:

La navaja de Occam y el rescate de Betancourt

2008/07/07
Compartir

La liberación de Ingrid Betancourt es la noticia más importante de la semana. Pero la alegría universal que ha provocado no ha impedido especulaciones sobre la forma cómo se realizó el rescate y su vinculación con otros eventos. La versión de la emisora suiza Radio Suisse Romande (RSR), de que la liberación de los rehenes se compró "a un elevado precio" -concretamente 20 millones de dólares-, provocó el previsible desmentido del gobierno colombiano. El portavoz de la Cancillería francesa, Eric Chevallier, negó que los franceses hubieran pagado, sin pronunciarse sobre el tema de fondo: "No habiendo participado de esta operación, no participamos de sus modalidades de financiamiento, si es que hubo modalidades de financiamiento". El tiempo irá despejando las dudas pero, en una primera impresión, la versión del gobierno colombiano es poco convincente. Infiltrar en su dirección central a una organización con medio siglo de experiencia como las FARC es muy difícil, y, de lograrse, se usaría para liquidarla, no para montar la liberación de quince rehenes. Resulta también difícil creer que los guardianes de los rehenes se tragaron la historia de que integrantes de una ONG inexistente los iban a acompañar en un traslado en helicóptero, y aún más inverosímil que no se dieron cuenta de que estos eran comandos militares vestidos de civiles y les entregaron, encima, sus armas. ¿Tan difícil será para un guerrillero reconocer a un comando de elite vestido de civil? El principio filosófico del fraile franciscano medieval Guillermo de Occam, conocido como "la navaja de Occam", que ha sido capital para el desarrollo de la ciencia moderna, dice que de dos explicaciones completas de un fenómeno la más simple es probablemente la verdadera. Aplique el lector la navaja a ambas versiones. Otro ángulo de la noticia tiene que ver con la vinculación entre estos eventos y la campaña presidencial norteamericana. John McCain estuvo en Colombia en vísperas del operativo y ha declarado que fue informado por el propio presidente Uribe, la noche anterior a la acción. McCain ha reconocido que no tuvo que ver con el rescate, pero ya el senador Lieberman se ha apresurado a señalar que "el simple hecho que hayan compartido la información con el candidato republicano es un reflejo de la confianza que se le tiene" (BBC, 5 de julio de 2008). En los próximos días debe verse la utilización electoral del rescate, precisamente cuando el Plan Colombia de Bush y el intervencionismo militar norteamericano en América Latina están en la picota. Dejo lo de Montesinos para la próxima semana.