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Narco 'La Barbie’ ocultó a atacante de Cabañas

2010/09/02

Édgar Valdez Villarreal afirma que agresor era amigo del futbolista paraguayo. Gobierno mexicano reveló que hay otro sobreviviente de matanza de ilegales.

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MÉXICO (Agencias).– El narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, 'La Barbie’, admitió que escondió durante tres meses al agresor del futbolista paraguayo Salvador Cabañas. Las autoridades identificaron a José Jorge Balderas, 'El JJ’, como el responsable de dispararle en la cabeza a Cabañas el 25 de enero en una discusión en un bar en la capital mexicana. El delantero sobrevivió a la agresión y se recupera en su país. 'La Barbie’ –capturado el lunes y considerado uno de los más sanguinarios narcotraficantes del país– dijo que 'El JJ’ era amigo del futbolista, aunque el día de la agresión Cabañas al parecer “andaba de malas y discutieron”, según un video con parte de las declaraciones del presunto capo hechas a la Policía Federal el 31 de agosto. 'La Barbie’ refirió que supo de la agresión a Cabañas un día después y fue el propio Balderas quien le contó lo sucedido. “Lo regañé por lo que había hecho. Eran amigos ellos dos, pero como que ese día andaba de malas el Cabañas, comenzaron a discutir”, dijo Valdez. Valdez escondió alrededor de tres meses a Balderas en una oficina que tenía en Atizapán, una municipalidad del Estado de México, vecina a la capital del país. 'La Barbie’ no mencionó nada sobre el paradero actual de Balderas. El nexo del agresor de Cabañas con 'La Barbie’ se conoció en junio, cuando la Policía Federal detuvo al narcotraficante Francisco José Barreto García, alias 'El Contador’, que reveló que Balderas le reclamó a Cabañas la falta de goles, lo cual provocó que el entonces jugador del club América se molestara y supuestamente le contestara de manera agresiva. Horas después del reclamo, Cabañas acudió al baño, donde Balderas le disparó. OTRO SOBREVIVIENTE. De otro lado, el Gobierno mexicano reveló que un hondureño sobrevivió también a la masacre de 72 inmigrantes indocumentados en el estado de Tamaulipas, en el norte de México, la mayor matanza en la violenta guerra entre cárteles de la droga en el país. Hasta ahora, las autoridades habían dicho que solo un ecuatoriano había logrado salir con vida del asesinato del grupo de migrantes de Centroamérica y Sudamérica.