Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°
El secretismo que el presidente del Congreso, Luis Alva Castro, se empeña en mantener respecto del financiamiento de los viajes de representación de los legisladores a provincias generó ayer duras críticas de parte del secretario general del Apra, Mauricio Mulder, quien señaló que en este tema “hay una contradicción clarísima que tiene que resolverse, sobre todo porque –recordó– se trata de fondos públicos”. En esa línea, estimó necesario que el titular del Parlamento informe de dónde sale el dinero para solventar los gastos que han ocasionado estos viajes, y adelantó –a título personal– que se opondrá a cualquier propuesta para que se les dé un reembolso adicional a los legisladores por este concepto. EN REBELDÍA. “Yo, en lo particular, no voy a sujetarme a lo que otros colegas me impongan; que eso quede absolutamente claro. ¿Qué es esto? Yo no puedo mandar a nadie, aquí no hay jerarquías, todos somos iguales. Ningún congresista, por más que sea presidente (del Legislativo), me puede decir cómo debo hacer yo mi trabajo parlamentario”, subrayó. El legislador oficialista no ocultó su fastidio cuando –en diálogo con Perú.21– cuestionó este mecanismo de viajes congresales. “Es una tontería. Yo tengo nueve años en la Comisión de Fiscalización, y muchos de los que dicen hoy que hay que fiscalizar nunca han mostrado interés en hacerlo. Yo no necesito que me digan a dónde ir ni qué visitar, porque la representación es constante y no solo cinco días al mes”, agregó. Dijo que Alva puede tener “buena intención” al querer levantar la imagen del Parlamento, pero enseguida preguntó si no es más importante que las bancadas se preocupen por trabajar con más eficiencia. El legislador Javier Bedoya, por su parte, consideró también necesario que se esclarezca ante la ciudadanía de dónde salen los recursos para financiar estos viajes, y criticó a quienes pretenden que se les dé dinero extra para cumplir su labor. “Si lo que han querido es hacer un show, llevando media docena de asesores, allá ellos; es responsabilidad de cada uno administrar bien el dinero que le da el Congreso”, enfatizó. Criticó la norma que destina cinco días de cada mes para viajes a provincias, y reiteró que los parlamentarios no están sujetos a mandato imperativo. No obstante, opinó que el sistema podría ser perfeccionado y puesto a prueba un par de meses antes de evaluar su eventual modificación.