Además:

“Muchos sueñan con recorrer el mundo, como hago yo”

2008/12/24

Un día, Joaquim von Leaben montó su motocicleta, dejó atrás el escritorio y el trabajo seguro que tenía en Alemania y comenzó un viaje que lo ha llevado por África, Asia y, ahora, por América. Para seguir sus andanzas (y obras de caridad), visite http://www.triparoundtheworld.de

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"Mi vida era muy regular. Era abogado, también había estudiado negocios, y trabajaba para Ford, en Colonia, Alemania. En el 2000 leí un libro, Abgefahren, de dos aventureros alemanes que viajaron 16 años en moto. Yo tenía 29 años y, en 2001, compré mi moto. Un año después de eso, me compré un gran mapa de África y, finalmente, en 2003, decidí viajar para allá. Me tomó otro año organizar el viaje y salí en 2004", recuerda. ¿Y cuándo pensó recorrer el mundo? Cuando llegué a África, encontré a otros viajeros que iban alrededor del mundo y pensé que hacerlo sería una gran cosa. Sobre mi viaje por África escribí un libro, Atempause, que significa algo como estar sin aliento y calmarse. Mucha gente compró el libro porque lo que yo estoy haciendo es el sueño de mucha gente: dejar el trabajo y hacer otra cosa muy diferente. Ya lo vengo haciendo dos veces: una, en África, y otra, alrededor del mundo, en lo que ya voy dos años. ¿Qué le dijeron sus amigos y familiares acerca de hacer estos viajes? Al comienzo no le dije a nadie. Era un proceso interno. Lo conté cuando ya tenía todo muy claro. Me dijeron que estaba loco, que iba a desperdiciar mi vida. Nadie estuvo de acuerdo. Me sentí muy decepcionado y triste. Pero, habiendo resultado bien, ahora me apoyan. Mis mayores opositores, como mi hermana, ahora me ayudan mucho. En África hay sitios peligrosos, hay conflictos militares. Sí, los hay. Pero los países son muy grandes. En Sudán, uno puede estar en un lado del país y no sentir la guerra. Además, la policía no deja pasar a nadie por esas áreas. En Uganda fue lo mismo. La única zona crítica que pasé fue Burundi, donde viajé durante 12 horas por zona rebelde. No pasó nada, pero me sentí feliz cuando salí. Se puede ir seguro. ¿Cómo es su manera de viajar? Yo viajo para conocer a la gente, disfrutar la cultura, la tradición, la comida y el paisaje; en países como el Perú o en Centroamérica, uno aprecia los sitios históricos. En Brasil, uno disfruta más la naturaleza. Hay países en los que me quedo un poco más. Pasé casi cinco meses en la India, donde aprendí masaje ayurvédico y meditación. También trabajé para el hogar de la Madre Teresa, en Calcuta, un par de semanas. ¿Luego de África volvió a Alemania? Sí. En mi trabajo me habían dado un año sabático para viajar. Después regresé a sentarme al escritorio. Se sintió raro pasar de ocho horas en moto a ocho horas con la computadora. Trabajé dos años más y luego me dediqué a las ventas, para reunir dinero para el viaje alrededor del mundo. Yo viajo con mis ahorros y con la ayuda de algunos auspiciadores. Ahora estoy haciendo el viaje desde Alaska hasta Tierra del Fuego. ¿Qué lo trajo al Perú? Mi novia es del Perú. Nos conocimos en India. Nos volvimos a encontrar en México. Viajamos juntos hasta Venezuela, donde tuvimos que separarnos, y nos juntamos otra vez en Puerto Maldonado. Yo llegué después de estar en Brasil. Pensamos continuar en Bolivia. Los alemanes tienen una larga tradición de viajeros y exploradores, como Humboldt. Sí. También Heinrich Barth, un gran explorador de África. El primero que escaló el Huascarán fue un alemán también. ¿Lo sabía? Ellos lo hacían como un trabajo. Yo no sé qué va a pasar conmigo cuando termine el viaje. Pero viajar me encanta. ¿Qué le contesta a la gente que sueña con hacer lo que usted hace? Bueno, trato de decir que lo hagan. Pero sé que muchos que sueñan con esto nunca lo harán. Entonces, no pretendo convencerlos. Excepto que estén indecisos. Eso suele pasar con los jóvenes que tienen alrededor de 20 años. A ellos trato de convencerlos de viajar. Pero no es mi propósito convencerlos. Prefiero que lean los libros que yo escribo acerca de mis viajes. En su página web (http://www.triparoundtheworld.de) menciona actividades sociales paralelas a sus viajes. Cuando viajé por África decidí que tenía que ayudar, así que comencé a hacer proyectos sociales, fundamentalmente apoyando a niños. En Panamá llevamos libros a un colegio; en Nicaragua ayudamos con becas y, en México, con uniformes. En mi página web tengo un medidor de kilómetros y los visitantes pueden apoyarnos comprando kilómetros que servirán para ayudar en cada país. También ofrezco conferencias donde muestro mis fotos para reunir fondos. En el Perú he logrado reunir una buena suma para ayudar, y estoy orgulloso de ello.