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Movilizando a las chocheras

2008/08/29

El plan de Zavala para detener la sangre en las pistas.

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La interpelación de ayer a la ministra Verónica Zavala permitió concluir que el Ministerio de Transportes sí posee un conjunto articulado de ideas para detener la racha fatal que tiñe de sangre las pistas del país, pero que su aplicación enfrenta más de un obstáculo relevante. El 'plan de veinte medidas para atacar el problema de la accidentalidad en el país’ coincide con lo expresado en este espacio, hace ya un buen tiempo, en el sentido de que la solución de este grave problema requiere una cruzada nacional para articular a todos los actores –públicos y privados– vinculados al transporte terrestre. Siendo esa la principal virtud del plan presentado por Zavala, también es el obstáculo más importante para ponerlo en práctica, pues hasta el momento ha habido mucha dificultad para ejercer un liderazgo que persuada a todas las partes involucradas en el objetivo de asegurar su participación efectiva en este proceso. Esto implica un Ministerio del Interior y una Policía menos corruptos y con la generosidad para aceptar ser parte de un plan y no solo la cabeza del mismo. También, alcaldes que den la cara por el hecho de que la mayor parte de las muertes ocurra en sus ciudades, y que no quieran pasar piola; como Luis Castañeda, quien le debe una explicación al país porque en su ámbito está el mayor número de muertos por accidentes viales. Asimismo, una Sunat y un Ministerio de Trabajo que realmente controlen la vocación por la informalidad de la mayoría de empresas del sector, y su actitud de piratas, pues ya han demostrado que solas no lo van a hacer. Y, finalmente, un Congreso responsable que saque de una vez por todas las leyes que se necesitan para sancionar con rigor a los delincuentes del volante. Pero la mediocridad exhibida en la mayoría de intervenciones congresales no es una señal optimista. Ayer, la representación nacional dio pena. Así las cosas, la ministra Zavala debería ser consciente de que la aplicación del plan que propuso ayer requiere de la participación articulada de todas las partes involucradas, empezando por su liderazgo para movilizarlos y, si es que se siguen resistiendo, para denunciarlos con energía ante el país, aunque se trate de los ministros, alcaldes o empresarios chocheras de este gobierno.