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Morales vuelve a criticar a García y lo compara con Bush

2009/05/12

Giampietri considera una intromisión inaceptable que exija al Perú que no conceda el asilo. Embajador en Bolivia remarca que nuestro país no tiene por qué explicar sus decisiones.

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Por segundo día consecutivo, el presidente de Bolivia enfiló sus baterías hacia el Perú a raíz de los pedidos de asilo y refugio que han presentado tres ex ministros bolivianos. Esta vez, Evo Morales fue mucho más duro y acusó directamente a Alan García de haber convertido el país en una suerte de refugio de delincuentes internacionales. “Antes, los delincuentes se escapaban a Estados Unidos cuando George Bush estaba de presidente. Ahora, los delincuentes se escapan al Perú porque el presidente peruano protege a estos delincuentes”, afirmó en una reunión con la prensa extranjera. De esta manera, Morales se refirió no solo al asilo concedido por el Estado peruano al ex ministro boliviano Jorge Torres Obleas, sino también al que se le otorgó al líder opositor venezolano Manuel Rosales, perseguido por el régimen de Hugo Chávez. “Quiero hacerle un pedido, de presidente a presidente: que deje de proteger a los delincuentes; que deje de ser el presidente Bush en los Estados Unidos; que respete las normas y los derechos humanos”, expresó. PROVOCACIÓN. Según lo dicho por Morales, parece que recién ayer se enteró del asilo otorgado a Torres Obleas, decisión que consideró una “provocación” a Bolivia. “El presidente del Perú no respeta sus leyes ni los delitos de lesa humanidad”, subrayó. El gobierno del país altiplánico sostiene que Torres Obleas y los también ex ministros Mirtha Quevedo y Javier Torres Goitia deben ser expulsados del Perú pues serán procesados, a partir del 18 de mayo, por presunta complicidad en los delitos de genocidio, homicidio y lesiones graves. Quevedo y Torres Goitia han pedido ser acogidos en calidad de refugiados. INACEPTABLE. Como era de esperarse, esta nueva andanada de Morales contra las autoridades peruanas no cayó nada bien en el Gobierno, que le contestó a través del vicepresidente Luis Giampietri y de las ministras de Justicia y de Comercio Exterior, Rosario Fernández y Mercedes Aráoz, respectivamente. Para Giampietri, la exigencia del gobernante boliviano al Perú para que expulse a los ex ministros es una interferencia inaceptable. “Nadie puede decirle a ningún país del mundo a quién debe o a quién no debe asilar”, expresó en Radioprogramas del Perú. Fernández y Aráoz coincidieron en que el Estado peruano es autónomo y en que –más allá de lo que diga el Gobierno boliviano– será el único que decidirá si concede o no asilo a los políticos extranjeros que denuncian persecución política en sus países. El propio embajador peruano en La Paz, Fernando Rojas, defendió la decisión soberana del Perú de conceder asilo al ex ministro Torres Obleas, y remarcó que nuestras autoridades no les tienen que dar ninguna explicación a sus pares de Bolivia. “Al tomarse esta disposición, se ha evaluado con la mayor prudencia”, manifestó a la agencia EFE.