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Modestia: no todo está perfecto

2008/07/31
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El largo discurso del presidente Alan García arrancó con un acto de contrición de las cosas que faltaron: la productividad agrícola, los medicamentos e instrumentos de salud, la presencia juvenil, la lucha contra la delincuencia, la falta de velocidad en la burocracia. También falta modestia. El Gobierno llegó a casi la mitad del mandato, y no queda claro qué van a dejar para aquel que llegue en 2011. Aunque no le guste reconocerlo, Alan García recibió el TLC con Estados Unidos, las carreteras interoceánicas norte y sur, Camisea, el puerto del Callao concesionado, tratativas comerciales avanzadas con Unión Europea, China, Singapur, Tailandia, México, Chile y perspectivas de nuevos acuerdos con Rusia, EFTA, India, Japón, Corea; así como las dos cumbres APEC y ALC-UE, entre otros. El discurso tuvo muchas cifras, nada de turismo, poco de regiones y de descentralización económica, reconoció la inflación pero no dijo cómo combatirla, faltó sustancia. ¿Cómo van a beneficiar a la población el grado de inversión y el superávit fiscal? ¿Cómo se come eso? ¿Tal vez por eso la baja aprobación?