Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°
Luego de más de un año de preparación, desde que el Perú presentara en la Corte Internacional de La Haya su demanda para delimitar la frontera marítima con Chile, el día de hoy se entregará a dicho tribunal la sustentación detallada de nuestro caso. En la documentación remitida, así como en las audiencias que seguirán dentro de un proceso que podría tomar varios años, antes de que se emita un fallo, nuestro país argumentará las razones por las cuales exigimos soberanía sobre 66 mil kilómetros cuadrados de mar actualmente bajo dominio chileno. Cabe resaltar la unidad demostrada por todas las fuerzas políticas del país al apoyar esta postura nacional. Esto fortalece la posición peruana tanto en el tribunal como ante la opinión pública de nuestro vecino sureño. Por ello la importancia de que en este asunto se mantenga este inusual consenso político que se ha logrado. Sin embargo, el riesgo que existe es que a medida de que el caso en La Haya se extienda, coincida con el próximo proceso electoral, ya que en la campaña política va a ser muy difícil evitar que el tema fronterizo termine siendo tratado con ligereza y demagogia por algunos. Para reducir ese peligro, que no solo debilitaría nuestra posición, sino que incluso abriría la puerta para una manipulación del patriotismo, sería fundamental consolidar esta aparente unanimidad en el apoyo a la posición nacional en La Haya en un acuerdo multipartidario que excluya del debate electoral este tema de fundamental interés nacional. De esa manera se trataría de blindar una política de Estado que se mantendrá sin cambio al margen de quien sea el ganador en la elección. Una ventaja adicional que tendría este acuerdo es que permitiría aislar a quienes evidentemente buscan fabricar rápidamente una carrera política al paso, sobre la base de adoptar una postura irresponsable y belicosa. Por otro lado, siendo la demanda en La Haya un caso que seguirá su curso a su lento ritmo, no deberíamos permitir que lo que podría ser un largo proceso afecte la relación entre dos pueblos que están cada vez más integrados, y que tienen tantos intereses en común. Estoy seguro de que ambas poblaciones, más rápido de lo que hubiéramos pensado, nuevamente mostraran más agilidad y sabiduría que sus respectivos gobernantes, volviendo a mirar para adelante, cerrando los capítulos pasados.