Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°
Cinco días después de la denuncia de la legisladora aprista Mercedes Cabanillas con respecto a supuestas distorsiones sobre el accionar terrorista en los textos escolares de quinto año de secundaria, el ministro de Educación, José Antonio Chang, anunció –aparentemente más por presión política que por convencimiento– que una comisión especial, integrada por parlamentarios y pedagogos, “revisará todas las currículas (escolares) e, incluso, separará áreas temáticas, como las de geografía e historia, para mejorar y profundizar el nivel de conocimientos de los educandos”. Precisó que los resultados de esa evaluación se conocerán dentro de 15 o 20 días, y subrayó que solo si se determina que hay ambigüedades en los contenidos se procederá a una rectificación. En tanto eso no ocurra, los 200 mil libros que ya fueron distribuidos entre los alumnos de quinto año de secundaria de colegios públicos no serán retirados de circulación. “Tengo la seguridad de que hay temas muy discutibles. (...) En esa línea podemos dar el espacio suficiente para corregir, si las hubiese, las ambigüedades que han señalado los señores congresistas”, sostuvo el ministro a su salida de la Comisión de Educación del Parlamento, a donde acudió acompañado por funcionarios de su sector. NO A LA POLITIZACIÓN. Entre ellos destacó el viceministro de Gestión Pedagógica, Idel Vexler, a quien Chang le dio públicamente su respaldo “por su idoneidad, independencia y trayectoria profesional”. El comentario fue interpretado como una tácita respuesta a Cabanillas quien, días atrás, llegó a reclamar la renuncia de Vexler por su presunta responsabilidad en las “distorsiones” en los textos escolares. Al abordar este punto, el titular de Educación negó categóricamente que haya en su sector la intención de hacer “contrabando ideológico”, y pidió con firmeza que el tema sea abordado con criterio técnico y no político. “Yo pido paciencia y que la comisión evalúe, analice y dé una opinión válida para toda la ciudadanía y el país. Nadie tiene miedo a rectificarse, pero tampoco a decir la verdad”, subrayó. Cabanillas no solo se sumó al reclamo ministerial sino que acusó a la oposición de politizar el tema y de “subirse al coche”, olvidando que fue ella quien el pasado jueves 28 salió ante la prensa para reclamar la dimisión del viceministro. DESMENTIDO. De otro lado, Chang desvirtuó la denuncia de Cabanillas sobre la presencia en las aulas de 662 docentes condenados por terrorismo, así como la referencia del aprista Édgar Núñez sobre la militancia en Patria Roja de ocho funcionarios de Educación. Aclaró que, amparados en la ley, hay maestros que fueron procesados por subversión o indultados que han retornado a sus actividades, pero anticipó que serán reubicados en áreas administrativas.