Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°
¿Su hijo es de aquellos que no encuentran más diversión que estar frente a la pantalla de la computadora o jugando con su nintendo DSI? ¿Se pone ansioso, fastidiado o enojado si no le permite jugar? Cuidado, es muy posible que ese 'gusto’ exagerado se pueda convertir en un grave problema patológico: la adicción. Fernando Luna León, médico psiquiatra de la Dirección de Adicciones del Instituto de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi, explica que estas actitudes se dan cuando el niño o niña necesita obtener una sensación de bienestar, evitando el aburrimiento en que vive debido a la escasa comunicación, presencia y soporte afectivo que encuentra en la familia. El especialista señala que la fuerte dependencia a los juegos tecnológicos se genera más cuando los niños lo usan desde muy pequeños, y se caracteriza porque su práctica ocupa demasiado tiempo en su día a día. CAUSAS. Para Luna León, las causas más comunes de que exista este tipo de adicción son diversas, entre ellas: la baja autoestima, sentimiento de soledad; problemas familiares, poca dedicación al niño o niña por motivos laborales y si los padres están presentes se observa comunicación superficial o falta de esta. Lo peor es que los menores encuentran similitud de los juegos con la realidad de nuestra sociedad: la competición, la velocidad, la violencia, y la agresividad. Es por ello, que el especialista recomienda a padres y educadores a estar atentos a las señales. (Ver recuadro). “Se debe establecer con sus hijos un horario que reparta equilibradamente el tiempo y que permita a los menores sentir la presencia de sus padres; que facilite el diálogo, y que estos les oigan decir que los aman”, aconseja. Asimismo, exhorta a compartir actividades con los hijos. “Se debe pedir la ayuda de un profesional en caso de que esta patología sea grave”, advierte.