Además:

¿Mi hijo es adicto a los videojuegos?

2010/07/05

Cuidado, ese 'gusto’ exagerado por el juego tecnológico se puede convertir en un problema patológico. Sepa cómo reconocerlo.

Compartir

¿Su hijo es de aquellos que no encuentran más diversión que estar frente a la pantalla de la computadora o jugando con su nintendo DSI? ¿Se pone ansioso, fastidiado o enojado si no le permite jugar? Cuidado, es muy posible que ese 'gusto’ exagerado se pueda convertir en un grave problema patológico: la adicción. Fernando Luna León, médico psiquiatra de la Dirección de Adicciones del Instituto de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi, explica que estas actitudes se dan cuando el niño o niña necesita obtener una sensación de bienestar, evitando el aburrimiento en que vive debido a la escasa comunicación, presencia y soporte afectivo que encuentra en la familia. El especialista señala que la fuerte dependencia a los juegos tecnológicos se genera más cuando los niños lo usan desde muy pequeños, y se caracteriza porque su práctica ocupa demasiado tiempo en su día a día. CAUSAS. Para Luna León, las causas más comunes de que exista este tipo de adicción son diversas, entre ellas: la baja autoestima, sentimiento de soledad; problemas familiares, poca dedicación al niño o niña por motivos laborales y si los padres están presentes se observa comunicación superficial o falta de esta. Lo peor es que los menores encuentran similitud de los juegos con la realidad de nuestra sociedad: la competición, la velocidad, la violencia, y la agresividad. Es por ello, que el especialista recomienda a padres y educadores a estar atentos a las señales. (Ver recuadro). “Se debe establecer con sus hijos un horario que reparta equilibradamente el tiempo y que permita a los menores sentir la presencia de sus padres; que facilite el diálogo, y que estos les oigan decir que los aman”, aconseja. Asimismo, exhorta a compartir actividades con los hijos. “Se debe pedir la ayuda de un profesional en caso de que esta patología sea grave”, advierte.