Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Lima vivió ayer una jornada de protesta que no se veía desde hacía mucho tiempo. El habitual caos vehicular en las calles del Centro se intensificó notablemente en la tarde debido al enfrentamiento que protagonizaron al menos 4,000 integrantes de la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP), y de otros gremios, con la Policía durante la marcha realizada en apoyo a los nativos amazónicos tras los hechos de violencia ocurridos en Bagua (Amazonas) la semana pasada. La gresca se inició cuando los manifestantes, en su intento por llegar al Congreso, rompieron el cerco policial que se había formado en la cuadra 4 de la avenida Abancay, pero fueron repelidos por la Policía Antimotines. Entonces, un grupo de estudiantes lanzó bombas molotov contra los efectivos, que respondieron con gases lacrimógenos, afectando a los transeúntes. Tras los hechos, la 48 Fiscalía Provincial de Lima informó que hubo cuatro detenidos. Sin embargo, se supo extraoficialmente que la Policía detuvo a 10 personas, la mayoría estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, entre ellos Sergio Abugattás, sobrino del congresista nacionalista Daniel Abugattás. De otro lado, la CGTP denunció que la represión policial dejó herido a Hildebrando Castro Pozo Chávez, militante del Partido Socialista, quien tiene una fractura en el pómulo debido al impacto de una bomba lacrimógena. RESPALDO. En el sur del país, el respaldo a las comunidades indígenas fue masivo. La región Puno amaneció paralizada, con las principales carreteras bloqueadas y con los terminales terrestres y los mercados cerrados. En este lugar, un grupo de revoltosos destrozó las lunas del local de la gobernación y apedreó el del Partido Aprista Peruano, dejando heridos a dos policías. En Arequipa, la protesta también fue multitudinaria. Aunque no se produjeron enfrentamientos con la Policía, obreros, estudiantes, representantes de los indígenas y otros ciudadanos realizaron una marcha que recorrió las principales calles del centro hasta llegar a la Plaza de Armas, donde quemaron neumáticos y arrojaron huevos contra la oficina de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat). En tanto, unas cinco mil personas, en su mayoría estudiantes que aparecieron con crespones negros y con los rostros pintados, se reunieron en Ayacucho, donde exigieron la renuncia del Gabinete de Ministros y la derogatoria de los decretos legislativos que afectan a las comunidades nativas. Mientras en Cusco los pobladores bloquearon las principales carreteras de acceso a la ciudad, en Moquegua, en Apurímac y en Tacna también hubo concurridas marchas. Además, en Madre de Dios se inició un paro de 48 horas, y la suspensión de actividades dejó varadas a decenas de turistas, quienes debieron trasladarse por vía fluvial al embarcadero para dirigirse a la reserva de Tambopata. Al cierre de esta edición, se supo que unos 20 estudiantes de la Universidad Nacional del Centro fueron detenidos en Huancayo (Junín) por bloquear vías y generar desmanes. Cinco policías resultaron heridos al enfrentarse con los universitarios, quienes se atrincheraron en su campus. SELVA PACÍFICA. Felizmente, la sangre no llegó al río en las provincias selváticas, aunque una importante vía sigue bloqueada por los nativos. Se trata de la carretera que une a Yurimaguas (Loreto) con Tarapoto (San Martín), la cual está cerrada por los indígenas desde hace más de 20 días. Pese al anuncio hecho por Segundo Pizango, presidente de la Federación de Comunidades Shawi de la provincia de Alto Amazonas, sobre la llegada de más nativos para reforzar la toma y apoyar el paro, la convocatoria nunca se cristalizó. Por el contrario, en la tarde, solo unos 100 indígenas, de los 4,000 que había hasta el último miércoles, continuaban defendiendo sus barricadas. Entre tanto, en el centro de la ciudad de Yurimaguas, las actividades comerciales y de transporte de vehículos menores se desarrollaron de manera normal. Incluso, los puertos fluviales fueron abiertos. En Tarapoto, la masa prefirió guardar un minuto de silencio por las víctimas de Bagua. En esta última urbe, no hubo ningún tipo de protesta. Finalmente, en Chiclayo,(Lambayeque), los universitarios y militantes de diversos gremios se enfrentaron con la Policía tras una manifestación en el parque principal de esa ciudad.