Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Las últimas declaraciones que el presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), Alberto Pizango, ha brindado desde Nicaragua, donde está como asilado político, motivaron que el gobierno de ese país le llamara la atención y le pidiera guardar silencio. Así lo reveló el embajador de Nicaragua en nuestro país, Tomás Borge, quien sostuvo que, con su actitud, Pizango ha violado las normas que regulan el asilo político. “Un asilado no puede decir nada. Los asilados no tienen derecho a hablar”, expresó el embajador Borge a la página web del diario El Comercio. En tono irónico, agregó que Pizango debe seguir el ejemplo de Manuel Rosales, político opositor al gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez, que se encuentra en Lima bajo la protección del asilo político. “A lo mejor, (Rosales) está conspirando para matar a Chávez, pero no dice nada”, comentó. Cabe precisar que Pizango formuló declaraciones luego de que se revelara su supuesta intención de postular a la Presidencia en el 2011.