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Malestar en Ejército por reglamento de ascensos

2008/07/23

En reuniones reservadas, oficiales acuerdan que recurrirán al PJ para defender sus derechos. Acusan a cúpula de Donayre de beneficiar a quienes no tienen experiencia de combate.

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En la estricta reserva del ambiente castrense, hay voces que se alzan en contra del reglamento de la Ley de Ascensos, aprobada recientemente por el Ministerio de Defensa. Un grupo de altos oficiales del Ejército ha expresado su malestar porque dicha norma desconoce beneficios que, por mérito propio, han adquirido aquellos que –a lo largo de sus carreras– fueron destacados a zonas fronterizas y de emergencia, que combatieron a la subversión y lucharon en el Cenepa o que participaron en el operativo 'Chavín de Huántar’. El problema es serio. Perú.21 conoció este malestar hace varias semanas, antes de la publicación del D.S. 011-2008-DE, que reglamenta la Ley 29108, Ley de Ascensos en las Fuerzas Armadas. La gravedad del caso obligó a hacer un seguimiento objetivo, con documentos a la mano, sobre el sentir de la oficialía en el Ejército. El decreto en mención establece que los anexos 3, 4 y 5 de este reglamento tienen carácter de “información reservada”. El anexo 3 es el que señala los procedimientos para la obtención de la calificación final de ascensos de oficiales del Ejército, según fuentes de esta institución. Para hacer este anexo, la Jefatura del Estado Mayor del Ejército dispuso la conformación de un equipo de trabajo integrado por representantes de las distintas dependencias de la Comandancia General. El trabajo hecho por este grupo habría sido modificado por la cúpula dirigida por el general Edwin Donayre. Allí empieza el problema. Según se supo, las modificaciones perjudican la antigüedad de la oficialidad en los diferentes grados al restarles posibilidades de ascenso sin tener en cuenta que muchas veces no se logra el objetivo por el escaso número de vacantes y no por falta de mérito. POR VÍA JUDICIAL. En recientes reuniones reservadas, un grupo de oficiales del Ejército decidió que recurriría al Poder Judicial, a través de acciones de amparo, si la Comandancia General impone los nuevos criterios de puntaje para los ascensos de este año. Fuentes militares sostienen que los cambios para el ascenso habrían sorprendido a un ministro civil con poco conocimiento de la formación castrense como Ántero Flores-Aráoz. Para resumir el malestar, afirman que la cúpula dirigida por el general Edwin Donayre desconoce el principio castrense de “la antigüedad es clase” para beneficiar a un grupo de oficiales de su entorno que no tienen experiencia en combate con la subversión ni lucharon en la Guerra del Cenepa. Por Carlos Castillo