Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
WASHINGTON (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió ayer en la Casa Blanca a su homólogo de EE.UU., Barack Obama, que entierre el hacha de guerra contra Venezuela, Cuba y Bolivia, evite el proteccionismo y establezca una nueva relación con América Latina. Lula es el primer mandatario latinoamericano en pasar por la Casa Blanca desde que la ocupa Obama. En el encuentro, que no aspiraba a lograr resultados específicos sino un contacto entre los dos gobernantes más importantes del continente, Lula afirmó que reza más por Obama que por él mismo y que dados los problemas que le han caído encima nada más asumir el Gobierno, no le “gustaría estar en su lugar”. “Parece que has estado hablando con mi mujer”, le respondió el presidente estadounidense. El principal reclamo de Lula fue sobre el peligro de un giro proteccionista en Washington, ya que su Gobierno se ha quejado de la inclusión en el paquete de estímulo en EE.UU. de la cláusula “Buy American”, que privilegia la compra de productos nacionales. Obama dijo reconocer la importancia del comercio como motor económico y afirmó que el “objetivo debería ser, por lo menos, no ir para atrás” en la apertura comercial. Como en el tema económico, en el terreno político Lula actuó en la reunión más como portavoz de la región que como un defensor de los intereses particulares de Brasil. “Estados Unidos debería tener una actitud de colaboración con América Latina, pero no de fiscal”, dijo Lula, en una rueda de prensa en la embajada de su país después del encuentro en la Casa Blanca. “Lo que le dije al presidente Obama es que es necesario que haya una aproximación con Venezuela, Cuba y Bolivia”, afirmó el mandatario brasileño.