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Llamoja abandonó penal y está al lado de su padre

2009/05/22

Parricida reiteró su arrepentimiento y espera iniciar una nueva vida.

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Cuando ingresó a prisión el 6 de marzo de 2005, Giuliana Llamoja pensó que quizás nunca saldría de allí. Sin embargo, hoy –después de cuatro años y dos meses–, la joven que mató a su madre, María del Carmen Hilares, está en libertad, arrepentida y dispuesta a iniciar una nueva vida. Ayer, la parricida abandonó el penal Santa Mónica de Chorrillos. Decenas de periodistas aguardaron su salida desde tempranas horas de la mañana. Sin embargo, Llamoja no dio la cara y logró salir, a las 5:20 p.m., de la prisión sin que la prensa se percatara. Una fuente policial afirmó que la directora del penal Santa Mónica, Gloria Estrada, fue la que se encargó personalmente de realizar los trámites de excarcelación de Llamoja en el Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Este es un privilegio que no se le concede a ninguna presa. El juez Luis Llamoja, padre de Giuliana, siguió atento el desarrollo de la excarcelación, pero no brindó declaraciones. Al cierre de esta edición, se supo que ambos se encontraban en la casa de unos familiares. EL PROCESO. El miércoles, el 28 Juzgado Penal de Lima decidió concederle la semilibertad a Llamoja. La titular de la 28 Fiscalía Penal de Lima, Katherine Borrero, se mostró a favor de que la sentenciada cumpla los ocho años que le quedan bajo libertad restringida, al haber cumplido ya un tercio de su condena. Llamoja debe acudir cada mes al Poder Judicial para firmar el cuaderno de comparecencia y, además, tendrá que cumplir normas de conducta, como no salir del país sin permiso. Tampoco deberá ser protagonista de escándalos. ¿ES JUSTO? El penalista Luis Lama Puccio –quien tuvo a su cargo la defensa de la familia de la víctima (María Hilares)– señaló que se trata de un procedimiento establecido en las normas. “Si la jueza lo ha considerado conveniente, hay que respetar su decisión”, manifestó. También indicó que si algo quedó demostrado en el proceso fue la culpabilidad de la muchacha. “El juicio fue complejo y duro porque la acusada solicitaba su libertad al declararse inocente”, aseveró. “Un ser humano que ha sido condenado por asesinar a su madre quedará marcado para toda la vida”, consideró el especialista.