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Libertad condicional de Peláez aún en suspenso

2010/07/08

Juzgado norteamericano decidirá definitivamente mañana si le otor-ga arresto domiciliario.

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La suerte de la periodista peruana Vicky Peláez aún está en suspenso. Mañana recién se decidirá si podrá salir libre bajo fianza. Así lo informó ayer la Fiscalía Federal de Manhattan a través de un comunicado. Si bien en un primer momento se comunicó que la jueza Kimba Wood, asignada al caso, había denegado el arresto domiciliario a Peláez, luego se aclaró que eso recién se definirá mañana. Peláez, acusada de ser una agente encubierta de Rusia en los Estados Unidos, tendrá una nueva audiencia a las 11 a.m. Es allí donde la magistrada deberá decidir si le vuelve a otorgar la posibilidad de la semilibertad o si la descarta definitivamente. “La Fiscalía considera que la puesta en libertad bajo fianza de Peláez supone un riesgo sustancial de fuga”, puntualizó el subsecretario de Justicia de EE.UU., Michael Farbiarz, quien aseguró que el aplazamiento de la salida de la peruana “es necesario para evitar un daño irreparable”. PELÁEZ ROMPIÓ EN LLANTO. Horas antes de conocerse el comunicado de la Fiscalía Federal, Carlos Moreno, abogado de Peláez, había anunciado que la salida de prisión de su defendida era “inminente”. La familia ya había depositado los 10 mil dólares en efectivo que se necesitaban como pago mínimo de la fianza y presentaron las tres firmas necesarias como aval del monto total (250 mil dólares), requisitos indispensables para que la periodista regresara a casa, aunque con un grillete. La defensa de Peláez realizó esas diligencias pese a que la Fiscalía Federal de Manhattan había apelado la fianza impuesta por el magistrado el último martes, frustrando su salida de prisión. “La Fiscalía apeló, pero el juez no otorgó ninguna orden que dijera que Peláez debe permanecer en prisión”, explicó Moreno. Sin embargo, horas después, la jueza Kimba Wood ordenó que la peruana siguiera presa hasta la audiencia programada para mañana. John Rodríguez, otro abogado de la periodista, dijo que Peláez lloró al conocer la noticia. “No está bien. Está cansada y espera salir”, afirmó. Waldo Mariscal, su hijo, pasó varias horas en el edificio de la corte, esperando junto a una de las hermanas de la periodista y a varias amigas de la familia. “Estamos en ascuas. No sabemos nada”, expresó Mariscal a las agencias de noticias encogiendo los hombros.