Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
TEHERÁN (Agencias).– El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, actuó llevado por la emoción y sin conocimiento de causa al proponer asilo a una mujer iraní condenada a la lapidación, afirmó ayer el ministerio iraní de Relaciones Exteriores. Lula “tiene un temperamento muy humano y emotivo (...) y probablemente no se le dio suficiente información sobre el caso”, señaló el portavoz del ministerio, Ramin Mehmanparast. “Lo que podemos hacer es informarle los detalles del caso de esta persona (...) para que comprenda”, agregó. Lula propuso el sábado que su país acoja a Sakineh Mohamadi Ashtiani, de 43 años y con dos hijos, condenada en 2006 por haber mantenido “una relación ilegal” con dos hombres tras la muerte de su esposo, pero también por “asesinato y crímenes”. No obstante, el mandatario aclaró ayer que nunca formuló un pedido de asilo político, sino que se trató de un requerimiento “más humanitario”, que lo hizo tras ver la foto de una mujer antes de ser ejecutada de esa manera. “Morir lapidada o ahorcada, humanamente no es aceptable”, añadió.