Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
¡Qué pena que Toledo, además de haber malgastado el refrán “es mejor enseñar a pescar que regalar pescado”, haya hecho todo lo contrario creando el programa Juntos! Ahora, con la grave (y no sorprendente) denuncia del aumento de embarazos en los beneficiarios, vuelve a cuestionarse el programa. En teoría, entregar dinero es una buena forma de eliminar costos burocráticos; en la práctica, nadie sabe si el Estado está cumpliendo con mejorar la calidad de vida de la población. Juntos entrega dinero a cambio del cumplimiento de ciertas condiciones, como que las madres lleven a sus hijos a vacunar, pero en muchos lugares no hay centros de salud cercanos para atender a estos niños. Juntos debe atender a la población en pobreza extrema, pero nadie sabe si las personas que reciben las transferencias en efectivo han mejorado respecto de aquellas que no las reciben. Sin evaluaciones, no hay cómo saberlo.