Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
"He sido profesor en Pittsburgh y en la U. Católica. Aquí les enseñaba Economía a los estudiantes de Derecho. Tuve alumnos muy buenos y otros menos interesados en el tema, como Alan García (ríe). En la primera clase escribí en la pizarra 5/13 y les pedí que lo transformaran en porcentaje… nadie lo pudo hacer (ríe). Fueron a quejarse con el decano. Al final del año, los mismos que protestaron dijeron que yo era el profesor que más les había enseñado (ríe)". Pedro Pablo Kuczynski nos habla de su experiencia como docente. PPK, además de Economista, es un flautista “con bonito fraseo”. Dicen que es “músico de corazón”… Empecé a tocar la flauta y el piano a los diez años, un poco empujado por mi madre. Estuve un año en el Conservatorio de Suiza; en Inglaterra, como ingresé a la universidad un año antes, estudié composición, piano y flauta en el Royal College of Music. Tenía cierta inclinación musical, pero era un alumno becado y sin plata. Me dije: “Si me meto a la música, voy a ser pobre toda la vida”. Entonces, la dejé. ¿Qué tan pragmático es? Bastante, pero tengo mis ideales. ¿Qué tan materialista es? No mucho. No me mueve mucho el dinero, sí para vivir cómodamente, pero no soy un capitalista acumulador. Cincuenta años después de haber optado por la Economía y no por la música, ¿su decisión fue correcta? El mundo de la música es supercompetitivo y, aunque yo tengo algo de talento, no habría sido un ganador. Tiene 71 años. ¿Por qué sigue dándose obligaciones? Por una razón: mis casi 50 años de vida profesional los he pasado en épocas turbulentas. Solo la última década ha sido de calma, crecimiento y estabilidad. Por ejemplo, los 80 fue un periodo decepcionante pues hubo la crisis de la deuda, El Niño, Alan, el terrorismo, la hiperinflación… el Perú se fue al tacho, aunque a mí me fue bien. Salí del Perú a fines del 82 y me convertí en gerente de un banco de inversión en Nueva York. Abrí mercados financieros en China, en Taiwán, en España, en Grecia. ¿Hizo negocios con el gobierno de Fujimori? Ninguno. Dicen que Toledo fue un buen presidente gracias a usted… Fuimos un equipo que trabajó bien. Toledo es un tipo que escucha y que nos dejó trabajar. Con menos whisky, ¿Toledo habría hecho un mejor gobierno? (Ríe). Esos son cuentos. Él es un tipo que toma poco, aunque de vez en cuando se relaja (ríe). Una de sus botellas de whisky tiene un muñeco con la cabeza de Toledo… Con ese muñeco adornamos el árbol de Navidad, pero la empleada lo ha puesto en la botella. Si Alejandro viene, voy a tener que sacarlo (ríe). ¿Qué piensa de Humala? Humala no tiene experiencia para ser presidente del país. Pero los electores son más emocionales que racionales… Estamos a 15 meses de la elección y creo que, a partir de julio, recién se discutirá la experiencia de los candidatos y sus programas de gobierno. ¿En verdad cree eso? Hace cinco años, la clase C era el 25% de la población; hoy, el 38%. Hay una clase media emergente que quiere saber a dónde vamos. La idea de que con un poco de farándula y de bulla se gana una elección ya no es tan cierta. ¿Usted se toma en serio la candidatura de Jaime Bayly? No. Bayly es un tipo muy inteligente, pero con mucho odio. Además, no tiene experiencia de gobierno, y esta idea de que los técnicos se alquilan o contratan es falsa. Igual, yo no lo llamaría fulano. Pero sí debemos tomarnos en serio la candidatura de PPK… Hay que tomar en serio todas las candidaturas y ver qué jugo se le saca a cada una. Debemos ser muy prácticos. En el Perú hay demasiada ideología: nos retorcemos discutiendo si el modelo es así o no… tonterías. Lo que necesitamos es crecimiento; el crecimiento necesita inversión, y el objetivo final debe ser eliminar la pobreza.