Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
Las fotografías difundidas la noche del miércoles en el programa Prensa libre, en las que Alberto Fujimori fue registrado, según se dijo, fuera de las instalaciones del centro penitenciario Barbadillo, ubicado en la sede policial de la Diroes, dieron lugar a que la Presidencia del Consejo de Ministros ordenara una investigación sumarísima para determinar si, como se afirmaba, se quebraron las normas impuestas al condenado ex mandatario. Ayer por la tarde, luego de recabar los informes respectivos, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) afirmó –a través de una nota de prensa– que las instalaciones en donde el ex gobernante fue registrado paseando, resguardado por dos efectivos de la Policía, corresponden al referido centro penitenciario. “El lugar donde se tomaron las fotografías pertenece a la zona denominada 'Tierra de Nadie’, y está en los alrededores de la zona construida y dentro del área penal”, señala el comunicado de la institución penitenciaria. REACCIONES POLÍTICAS. Pero, por la mañana, el ambiente político estuvo caldeado por el impacto de las fotografías difundidas la noche anterior. Así, el premier Javier Velásquez Quesquén descartó cualquier tipo de favorecimiento al ex mandatario y, a la par, desvirtuó que esta supuesta flexibilización del régimen penitenciario de Fujimori responda a una presunta alianza del Apra con el fujimorismo. “Fujimori tienen un régimen penitenciario ordinario y no existe ningún arreglo (bajo la mesa). Lo importante es que, por primera vez, el sistema democrático ha dado muestras de que se puede juzgar a un ex presidente. Se trata de cautelar la seguridad de un ex jefe de Estado porque, si pasa algo, la responsabilidad recaería en el Gobierno”, dijo el titular del Consejo de Ministros. Por su parte, el ministro de Justicia, Aurelio Pastor, explicó que, por su rango de ex presidente, Alberto Fujimori se encuentra en un penal especial, y aclaró que si, como parte de su rehabilitación, le corresponde realizar algún tipo de actividad, “se deben buscar los lugares apropiados”. Asimismo, descartó que exista peligro de fuga al manifestar que hay un grupo destinado a cuidarlo. “La gente que lo cuida es muy profesional; por lo tanto, la seguridad está garantizada para él y en caso de cualquier intento de fuga”, aseveró el funcionario. En un intento por justificar las imágenes difundidas, César Nakazaki, abogado del ex mandatario, señaló que este, con su conocimiento de ingeniería y jardinería, se había ofrecido a mejorar el aspecto de los descampados de la Diroes, por lo que, afirmó, “debería recibir un premio”. Sobre este punto, el INPE precisó que, como parte de su tratamiento de rehabilitación, Alberto Fujimori solicitó trabajar en el cultivo de especies agropecuarias en pequeña escala, lo cual fue aceptado.