Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
En carta enviada al jefe de Estado, cuya copia llegó también a esta redacción, cuatro importantes testigos del caso Fernando Zevallos denuncian que en el penal de Piedras Gordas, donde purgan condena por narcotráfico, tienen lugar extrañas circunstancias que no solo los perjudican sino que favorecen al 'Lunarejo’, el capo que también está preso en ese establecimiento de máxima seguridad. Se trata de los procesados ”scar Benites Linares, César Angulo Tanchiva, Lincoln Flores Matías y José Mendiola Salgado –este último, uno de los jefes del cártel Los Norteños–, quienes el pasado 11 de julio remitieron una misiva de cuatro páginas, escrita a mano, al presidente Alan García. En ella denuncian que altos funcionarios de dicho penal, en una evidente actitud a favor del narcotraficante Zevallos, estarían ejerciendo “presiones” y “amenazas” contra ellos. Los reos afirman que esto no es sino un acto de “sumisión al poder de corrupción” del 'Lunarejo’. *TEMOR POR ALIMENTOS.* Según consignan los internos en el punto séptimo de su carta, “el subdirector del penal (…) en atención a una audiencia solicitada hace 60 días (...) no vino a atender sino a amenazarnos, alegando que las medidas de seguridad y permisos de artefactos no son parte de la seguridad y recomendaciones médicas (...) sino privilegios”. Les advirtió –aseguran– que se les “quitará todo” y que deben “comer de la alimentación del penal, en la que ya nos enviaron en varias oportunidades sustancias nocivas (…) como denunciáramos oportunamente”. Esto no está lejos de la realidad. En julio de 2007, el abogado de Benites, Ernesto Vera Tudela, reveló a Perú.21 que los testigos habían descubierto entre sus alimentos proporcionados por el penal una apreciable cantidad de vidrio molido, y que las autoridades que entonces dirigían el lugar les pidieron no denunciar nada. *'EL DUEÑO DEL PENAL’.* En otro punto, los reclusos dicen: hay una “negación sistemática de la atención médica hasta extremos que Flores Matías ha perdido 35 kilos de peso y con apariencia cadavérica es dejado de lado, (pues) el tópico se ha transformado en la oficina privada de gerencia del 'dueño’ del penal (en referencia a Zevallos)”. *'ELLOS O YO’.* La abogada de Angulo Tanchiva, Salomé Sánchez Spinetta, contó a este diario que hace dos semanas sostuvo una reunión con el director del penal, Sergio Haro Huapaya, y se generó un diálogo áspero entre ambos. “Me dijo que estaba viendo la manera de sacarlos de allí, yo le dije 'no puede hacer eso, están bajo un régimen específico’. Y él respondió '¿cree que no se puede? O se van ellos o me voy yo’. Le dije, 'se irá usted porque a ellos no los pueden sacar de allí’”, narró la letrada. Al contrastar este hecho con Haro, este descartó que haya pronunciado esas frases y dijo: “Recuerdo haberle dicho que es un problema tenerlos allí, a lo mejor por eso lo ha tomado a mal”. En todo caso, el jefe del INPE, Leonardo Caparrós, zanjó esta duda: “Elos no van a salir de Piedras Gordas, Zevallos tampoco”. El Ejecutivo no debería ignorar la denuncia de estos testigos, cuyos testimonios fueron claves para desbaratar la organización de Fernando Zevallos.