Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
DICE LA SENTENCIA: La congresista Tula Luz Benites no fue quien contrató a Cuadros pues se limitó a efectuar la propuesta respectiva para que fuera contratado por el Congreso. Sin embargo, la legisladora Benites sí es responsable de la contratación. En el memorándum del 10 de agosto de 2006 se dirige al director de Recursos Humanos del Congreso para solicitarle “disponer a quien corresponda el ingreso (de Cuadros) en la planilla de mi despacho”. No fue una propuesta, sino una orden. DICE LA SENTENCIA: No está acreditado que Cuadros haya cobrado remuneraciones sin trabajar y, en consecuencia, no se acredita perjuicio patrimonial para el Estado. Juan Carlos Cuadros confesó que nunca acudió a trabajar. Que dejó la tarjeta bancaria de la cuenta en la que se depositaba su sueldo en el despacho de Benites. Los retiros se efectuaron en Trujillo a pesar de que en los oficinas parlamentarias existen cajeros. DICE LA SENTENCIA: Que la omisión del acusado de no haber recogido su fotocheck por sí solo no crea convicción de que este haya prestado servicios labores, ya que, conforme a lo manifestado por Benites, este permanentemente la acompañaba en labores propias de su función. Un aspecto que no ha tomado en cuenta el fallo judicial es el informe de visitas que registra las dos veces en que Cuadros ingresó al Parlamento como “visitante” a otro despacho congresal el 15 de agosto y el 8 de setiembre de 2006, cuando, oficialmente, laboraba en el Congreso. DICE LA SENTENCIA: Que el testigo, el periodista de Perú.21 Carlos Castillo, se negó a revelar la fuente de la noticia periodística, requisito indispensable para determinar la veracidad. El periodista de Perú.21 jamás fue citado como testigo en este juicio. La información publicada el 31 de mayo de 2007 tuvo como fuente al propio Juan Carlos Cuadros. Durante la audiencia, la defensa de Benites solicitó que se revelase quién nos contactó con el 'fantasma’, lo cual resulta irrelevante para el esclarecimiento de los hechos. DICE LA SENTENCIA: Que el acusado niega haber concedido entrevista al periodista. Hubo dos encuentros, el 25 y el 28 de mayo de 2007, en un café en la avenida Brasil, en los que Cuadros reveló libremente los detalles de su irregular vínculo laboral. Una fotografía demuestra el encuentro que el juez pretende desconocer.