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“Hubo trabas a mi trabajo pero, felizmente, soy muy testaruda”

2009/07/04

El Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco ha declarado a la Ciudad Sagrada de Caral como Patrimonio Mundial. Este reconocimiento a la ciudad más antigua de América no hubiera sido posible sin la tenacidad de Ruth Shady, quien lleva 15 años superando obstáculos.

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He aprendido una cosa con Caral: que los peruanos no nos unimos para sacar beneficios que favorezcan al país. Caral representa un patrimonio arqueológico de primer orden para el Perú. No es mi patrimonio personal. Yo no he descubierto Caral. Ya se conocía. Lo que he hecho, con una investigación de 15 años con un equipo multidisciplinario, ha sido ubicarlo en la fecha correspondiente. La investigación ha demostrado que es anterior a Chavín. Y no es mi fantasía, es su valor”, afirma tajante Ruth Shady. ¿Qué estableció de Caral? Lo que hicimos fue decir al Perú, primero, y al mundo, después, que tenemos una civilización muy antigua, que creó una ciudad con diseño urbano, que tenía especialistas y un Estado que condujo esa obra, y que eso fue 1,500 años antes que Chavín de Huántar o 1,500 años antes que los monumentos del valle de Oaxaca, en México. ¿Hubo resistencias a reconocer el valor de Caral en el Perú? Muchísimas: de parte de mis colegas, que influían en los políticos para que pensaran que yo exageraba, y también mucho encono. Es más, enviamos el expediente para que Caral sea declarado Patrimonio Mundial en 2005 y nunca llegó a Francia. Se perdió. Y nadie sabe dónde. En 2008 hicimos otro expediente y lo enviamos con ayuda de nuestra embajada en París. Glauco Seoane recibió el expediente y él mismo lo presentó, y Lilliana Cino, de Cancillería, nos apoyó con la candidatura. ¿Qué especialistas envió Unesco? Una comisión de Icomos Internacional envió personal especializado. ¿Quién cree que vino? Un arqueólogo de Chile, Ángel Cabezas. Y la gente que mandó el INC todo el tiempo estuvo criticando Caral. No se imagina mi indignación. Pero el arqueólogo se quedó admirado. Su informe fue favorable y, cuando el comité lo discutió, reconoció la antigüedad de Caral, su diseño urbano y que esa monumentalidad solo fue posible con un Estado, todo eso que acá se había negado. Había quienes decían que yo había 'creado’ Caral. ¿Cómo voy a hacer un monumento así? Esa actitud es la que usted ha enfrentado todo este tiempo... Sí. Felizmente, soy muy testaruda. He perseverado y siempre he insistido. Hemos estado publicando permanentemente en revistas especializadas y haciendo publicaciones ilustradas para que el público no especializado entienda la importancia de Caral. ¿Hubo complicaciones en la asamblea donde hicieron la declaración? Me dolió mucho. Promperú compró libros de Caral para que se repartieran en el centro de la Unesco, porque son representantes de 21 países los que tenían que votar. A ellos se les leyó el informe de Icomos pero, además, lo que se hace es conversar con los representantes, darles publicaciones y explicarles de qué se trata el asunto. Pero a la representante del INC no le dio la gana de distribuir los libros y videos que debían entregarse. La directora Cecilia Bákula llegó y se regresó al día siguiente, y dejó encargada a Ana María Hoyle, representante de la Dirección de Patrimonio Mundial. ¿Por qué no se los dio? Le pedí los libros para su distribución y dijo que tenía órdenes estrictas y que no me podía dar ni un libro. Recién después del nombramiento entregó el libro ella misma. Pero yo había llevado publicaciones ilustradas, y esas sí las pudimos distribuir antes. He estado muy tensa. El tema era Caral, no Ruth Shady. ¿Cómo fue el nombramiento? Al momento del nombramiento, la representante de Barbados casi leyó partes del libro que entregamos. Nos apoyaron mucho Corea; también, Canadá, Cuba. Quince personas querían hablar. La presidenta tuvo que preguntar, más bien, si alguien estaba en desacuerdo. Lo que sentí en ese momento fue alivio, ya podía respirar. Unesco ha hecho observaciones sobre el patrimonio del Perú. Sí. Yo estaba preocupada también por eso. Llamaron la atención sobre Chan Chan, han puesto en observación el Centro Histórico de Lima, el Centro Histórico de Arequipa, Chavín, las Líneas de Nasca también. De los 11 sitios que tenemos, seis están observados, incluyendo Machu Picchu. Se necesita que el INC haga un seguimiento de los expedientes, que la Dirección de Patrimonio Mundial siga estos casos. Si no se levantan las observaciones hasta 2012, quitarán a Machu Picchu de la lista de Patrimonio Mundial. Así de grave es la situación. ¿Qué significa esta declaración para Caral? Espero que el Gobierno entienda la importancia de Caral y del patrimonio y que continúe su apoyo, porque falta mucho por hacer. Una innovación que hemos implementado es vincular el patrimonio cultural con las poblaciones del entorno para que haya responsabilidad social. Así no sucederá lo mismo que en Machu Picchu. Queremos que nuestro plan maestro logre ser ejecutado. Es desarrollo planificado: en el agro, en el turismo, etc. El turismo debe ser sostenible, no destructivo. Para empezar, debe especificarse el uso del suelo del valle. Porque ahora van a llegar apetitos de comprar tierras para construir. En este nombramiento son específicos: se valora no solo el sitio arqueológico sino el paisaje, el entorno... No queremos que aparezca un Aguas Calientes. ¿Qué fue más difícil: construir Caral hace 5 mil años o lograr que fuera reconocido mundialmente? ¡Por qué tendría que ser así! Ha habido quien nos ha apoyado mucho, como el presidente Paniagua. Él llevó a todos sus ministros a Caral y a cada uno les fue preguntando cómo podía ayudar al proyecto. Gracias a su gobierno pudimos contar con un presupuesto público. Y también nos apoyó muchísimo la familia Arrarte, de Lima Tours. Nos han apoyado muchísimo. Ellos nos dieron local cuando nos botaron de San Marcos. Y ahora tenemos un local en La Molina, con el que nos ayudó la ministra Mazzetti cuando estuvo en el Ministerio del Interior. Era un local requisado del narcotráfico. Siempre nos apoyó el presidente del Concytec. Exagero cuando digo que ningún peruano apoya, muchos lo han hecho.