Además:

A gusto del cliente

2008/07/29
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Dicen que, en campaña, Alan García averiguaba con anticipación las demandas de los lugares que visitaba. Su éxito era decirle a cada quien lo que quería escuchar. No sé si hizo algo así antes de su discurso de ayer, pero lo cierto es que abordó las mayores preocupaciones de la población, empezando con el aumento del precio internacional de los alimentos y del petróleo, como aclarando que, esta vez, la inflación no es su culpa. Subrayó que, pese al crecimiento, todavía hay peruanos excluidos y que su gobierno se centrará en ellos. Aunque luego detallara una larga lista de obras que piensa abordar, también advirtió la necesidad de disciplina fiscal y de prudencia en el aumento del gasto. Sin duda, el presidente ha aprendido de economía: sabe que demasiado aumento en la demanda genera inflación y que la inversión es indispensable para generar empleo y reducir la pobreza. Pero les dio gusto a algunos mencionando un enorme aumento en el programa Juntos, como quien dice “por si acaso”.