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Gobierno 'cuadra’ a Cipriani por pedido para sacar a Ugarte

2010/04/01

Ministro de Salud considera “impertinentes” las expresiones del arzobispo de Lima. Del Castillo señala que “las cosas de Dios son de Dios, y las cosas del Estado son del Estado”.

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El pedido que el cardenal Juan Luis Cipriani le hizo públicamente al presidente Alan García para que “mande a su casa” al ministro de Salud, ”scar Ugarte, por su decisión de reanudar la distribución de la píldora del día siguiente, fue totalmente desdeñado en el Ejecutivo, que defendió su autonomía para establecer las políticas públicas de salud. En un primer momento, Ugarte respondió que las expresiones del primado de la Iglesia Católica del Perú fueron “impertinentes” –según CPN Radio–, y recordó que el jefe de Estado tiene autonomía para cesar a un funcionario cuando lo considere conveniente. Tras aclarar que no habrá retroceso en dicho tema, el titular del sector manifestó que la discusión sobre el Anticonceptivo Oral de Emergencia no tiene un carácter confesional y que las decisiones sobre las políticas de salud se establecen en función de las evidencias científicas. Explicó que, en este caso, la Organización Mundial de la Salud ya ha establecido que la píldora no es abortiva. No obstante, indicó que si el cardenal Cipriani considera que necesita una aclaración adicional, su ministerio está llano a mantener un diálogo abierto con todos los sectores que discrepan de la posición del Gobierno. Su colega Nidia Vílchez, titular de la Mujer y Desarrollo Social, respaldó la decisión del Ministerio de Salud de insistir con la distribución del citado medicamento, y enfatizó que no le corresponde al arzobispo de Lima decidir quién entra y quién se va del gabinete. También defendió el derecho del Estado a establecer las políticas públicas para evitar los abortos clandestinos, los hijos no deseados y los embarazos de adolescentes, así como el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. El ex premier Jorge del Castillo sostuvo que “las cosas de Dios son de Dios, y las cosas del Estado son del Estado”, y que solo el presidente puede decidir cuándo un ministro deja de serlo. No obstante, consideró que la opinión de monseñor Cipriani es respetable. LE BAJA EL TONO. Por la tarde, el titular del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén, trató de evitar que este tema sea percibido como un enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y la Iglesia Católica, al señalar que las expresiones de Juan Luis Cipriani no pueden ser respondidas con adjetivos ni agresiones. Comentó que el pedido para que se destituya a Ugarte “es una reflexión hecha por el cardenal”, pero que, en todo caso, se trata de una prerrogativa del presidente de la República. Después de resaltar que la posición del Gobierno en torno a la píldora ya la fijó el titular de Salud, Velásquez dio por cerrado el tema alegando que no le hace ningún bien al país entrar a una confrontación con una autoridad de la Iglesia Católica justo cuando se inicia una etapa de recogimiento espiritual por la Semana Santa.