Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
La difusión ayer, en el último día de la investigación por el caso Business Track (BTR), de un audio grabado durante su permanencia en la Dircote fue el corolario de una semana en la que Giselle Giannotti denunció presiones fiscales, amenazas y el borrado de archivos. ¿Pura coincidencia o deseo de contar la verdad? Ayer, en Radio Capital, se difundió el audio en el que se le escucha a Giselle Giannotti conversando –según se dijo– con los agentes de la Dircote que, en enero de 2009, revisaban algunos de los soportes digitales (USB, discos duros, etc.) que se le habían incautado al ser detenida como parte de la organización criminal dedicada al espionaje. En el audio se escucha a Giannotti vinculando a Luis Nava, secretario general de la Presidencia de la República, con el clan Sánchez Paredes, acusados actualmente por narcotráfico y lavado de dinero. “Estos hijos (de Nava) son los que hacían todos los documentos y, además, Nava acompañaba a (Rómulo) León a Petroperú. Nava está hasta el cuello”, refería la analista de Business Track, quien también reveló que las reuniones entre el hoy funcionario de Palacio de Gobierno y los Sánchez Paredes se realizaban en el Sauna Palace. “Ustedes deberían poner un micrófono en ese sauna. Allí se reúnen, todos los viernes despachan sus negocios”, le aconsejaba Giannotti a la Policía. Minutos después, a través de una llamada telefónica a la radio, Nava desmintió la versión de Giannotti: “Al Sauna Palace no voy hace 20 años, y puedo decir lo mismo de mis hijos. No me he reunido con los Sánchez Paredes, y mis hijos tampoco han tenido contacto con ellos”, manifestó, aunque olvidó la relación comercial que tuvo, en 2003, la empresa de uno de sus hijos con ese clan (ver recuadro). ¿ESTRATEGIA? Si bien en su solicitud a la jueza María Martínez para ampliar su declaración, Giannotti dijo que había recibido presiones de los fiscales Walter Milla y Mateo Castañeda, en la diligencia de ayer no pronunció una sola palabra sobre el tema. Fuentes de la Fiscalía consideraron que, con su denuncia pública, Giannotti pretende desvirtuar las investigaciones y ganar tiempo para encubrir a los clientes de BTR, cuyos nombres se encontrarían en los USB incautados. “Tiene que responder por sus delitos, no se puede creer en sus dichos. ¿Cuál es su intención? Traerse abajo el proceso y encubrir a quienes contrataron a la empresa, esto es un psicosocial”, refirió la fuente. Consultado el abogado de Giannotti, José Urquizo, rechazó estas apreciaciones y desmintió la existencia de cualquier documento que comprometería a los clientes de BTR. ‘DELETE’. . Aun cuando Giannotti reiteró ayer, ante la jueza, su denuncia sobre el borrado de los archivos que implicarían a Jorge del Castillo y a Hernán Garrido Lecca, no precisó si eran de audio, correos, etc. Además, afirmó que desconoce el contenido de los mismos pues “yo no revisaba los contenidos, solo la autenticidad de los archivos”. Pese a todo, la investigación ya culminó y mañana se remitiría el expediente a la Fiscalía para el dictamen respectivo. Trascendió que el Ministerio Público evalúa pedir una nueva ampliación del caso.