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García exige a Morales que no se entrometa en el Perú

2008/07/02

Jefe de Estado lo acusó de alentar, con sus declaraciones, el paro del 9 de julio. Evo Morales lo llama "antidemocrático" y le sugiere no copiar la "soberbia monárquica".

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El presidente Alan García dejó el talante diplomático y el doble sentido con que solía responder a las críticas que le había dedicado Evo Morales en los últimos dos meses y, en tono enojado, le exigió que deje de entrometerse en los asuntos internos del Perú y de alentar, con sus declaraciones, el paro nacional convocado por las centrales sindicales para el 9 de julio. "Habría que decir, como (el rey) Juan Carlos de España, 'por qué no te callas'. Métete en tu país y no te metas en el mío. Ya estás jalando demasiado la pita, así que ten cuidado con las consecuencias de lo que estás haciendo", le advirtió, en Palacio de Gobierno. García respondió las declaraciones del ex líder cocalero del último sábado, en las que afirmaba que Washington planea instalar una base militar en el Perú y sugería a los peruanos "expulsarlas" de nuestro territorio. Al parecer, a juicio del mandatario peruano, este era un llamado a que la gente se adhiera al paro nacional. "Que venga ese señor Morales al Perú y que me diga dónde está la base. Lo mejor que podría hacer es no meterse en la política peruana ni estar dividiendo a los peruanos. Ya suficiente parece haber hecho en Bolivia como para meterse aquí", aseveró. CANCILLER HABLÓ CON EVO. La sorpresiva actitud de García se registró un día después de que la Cancillería peruana llamara en consulta a nuestro embajador en Bolivia, Fernando Rojas, en protesta por lo que consideró una nueva intromisión del gobernante boliviano en la política interna del Perú. Ayer, desde Tucumán (Argentina), el canciller José García Belaunde refirió, a la agencia EFE, que habló con Morales en un alto de la cumbre del Mercosur y le transmitió la enérgica protesta del Gobierno por sus declaraciones. Agregó -según la agencia- que su interlocutor "tomó nota de ello", pero que "no hizo ningún comentario". Horas después, al arribar a Buenos Aires, García Belaunde adelantó que el Perú revisará su política de cooperación con el país altiplánico. En Lima, el premier Jorge del Castillo se sumó a las críticas oficiales y sostuvo que la conducta del mandatario boliviano era una "insolencia". "Espero que la advertencia del presidente García (...) sea suficiente para que no se repita este atropello a la política interna del Perú", expresó. NIEGA INTROMISIÓN. Pero si bien Morales no le dio una respuesta inmediata al canciller peruano, en las siguientes horas sí que habló sobre el tema, pero no para rectificarse ni ofrecer disculpas, sino para insistir en su posición. Primero, en su discurso oficial en la cumbre del Mercosur, aludió al roce con el Perú señalando que era obligación de todos los presidentes "orientar a nuestros pueblos. Pero cuando opinamos sobre temas de dignidad, de soberanía, algunos presidentes (...) dicen que es intromisión. Yo digo que no es intromisión; es orientación". Luego, en conferencia de prensa, fue más específico. "Acabamos de recibir un mensaje de Perú donde (Alan) García me manda callar. Creo (que) en un presidente esto es antidemocrático; no escucha el diálogo; no escucha al pueblo", manifestó. Y aludiendo al hecho de que García copiara al rey de España para pedirle silencio, agregó: "La soberbia monárquica es un vicio que no se debe copiar, es algo que viene de la época colonial". HABLAN LOS ANALISTAS. Consultado sobre este tema, el ex canciller Eduardo Ferrero Costa se mostró totalmente de acuerdo con la posición adoptada por el jefe de Estado ya que, a su juicio, es "irresponsable" que Morales opine sobre asuntos que solo incumben al Perú. Por su lado, el analista Ernesto Velit consideró "exagerados" los términos que utilizó García y le pidió que trate a su par boliviano con tolerancia y que tome en cuenta que actúa así por su inexperiencia política.