Además:

'García está mal informado’

2009/10/16

Choquehuanca afirma que ex ministros asilados podrían haberle relatado “cuentos chinos”.

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Aunque en esta oportunidad no usó adjetivos de grueso calibre, ni insultos, el gobierno de Evo Morales no se quedó callado luego de las últimas críticas indirectas que le lanzó el presidente Alan García. Desde Cochabamba, el canciller boliviano, David Choquehuanca, fue el encargado de responder los cuestionamientos enfatizando que el mandatario peruano está mal informado sobre la realidad económica, las inversiones y los niveles de pobreza en el país altiplánico. Subrayó que las palabras de García también podrían haber estado influenciadas por los tres ex ministros de Bolivia que gozan de asilo o refugio en el Perú. Remarcó que tales personas le estarían “contando cuentos chinos” al jefe de Estado. El martes pasado, el presidente García afirmó que un “país muy cercano al sur, después de cuatro años de agitación, solo disminuyó la pobreza de 59% a 57% porque no aceptó ni un dólar para que se desarrollaran sus inmensas riquezas naturales”. DESARROLLO A LA BOLIVIANA. Al respecto, en rueda de prensa, Choquehuanca anotó que los datos mencionados por García no coinciden con la realidad de Bolivia, y aseguró que el Producto Bruto Interno (PBI) de su nación creció a un ritmo de 3.11% en los tres primeros trimestres del año. “No está hablando de Bolivia, debe de estar hablando de otro país o tiene tan mala información o asesoramiento, porque los datos no coinciden con la realidad del país”, subrayó, según cita la estatal Agencia Boliviana de Información (ABI). Manifestó que, en todo caso, el jefe de Estado peruano quizás se haya referido a “la Bolivia neoliberal de hace diez o siete años. Habría que preguntarle”, dijo Choquehuanca con ironía. La larga cadena de enfrentamientos verbales y de roces diplomáticos entre ambos gobiernos ya no sorprende a nadie. El episodio más reciente lo provocó el presidente Morales, quien hace dos semanas acusó al Perú de haberse convertido en “refugio de delincuentes”. Ante esto, el canciller José Antonio García Belaunde sostuvo que Morales no tenía autoridad para hablar porque no solo protegía, sino que le pagaba un sueldo a un terrorista.