Además:

Las fuerzas del mal

2009/07/03

El Gobierno está a la deriva, ha extraviado su agenda de trabajo y va de problema en problema en automático. Sin embargo, no ha perdido los reflejos para actuar con malicia.

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El Gobierno está a la deriva, ha extraviado su agenda de trabajo y va de problema en problema en automático. Sin embargo, no ha perdido los reflejos para actuar con malicia. Primero, aprovecharon la agresiva actitud y falta de reflexión de los nacionalistas para inducirlos a comportarse como agitadores, ganándose una suspensión. Posteriormente, para que no pasara la censura, abrieron apetitos por fajines, mesas directivas, viajes al exterior o leyes para alguna congregación, logrando la ausencia o abstención de suficientes congresistas de oposición. Luego de eso, se les abrió el cielo mediático y ha sido increíble la rapidez con la que el asesinato de Alicia Delgado logró desplazar de los diarios el cuestionamiento al gabinete. La ministra del Interior, siendo culpada por el desastre de Bagua, fue reemplazada en las carátulas por el supuesto asesino o por Abencia Meza. Pocas veces en la historia policial ha existido tanta disposición para proveer información sobre la investigación, lo cual hacía que fuera imposible ignorarla y el lector, constantemente alimentado, estaba cada vez mas ávido por devorarla. Pero la liberación de Rómulo León ha sido claramente el faenón. Cuando se designó al juez Barreto para que realizara la investigación de los 'petroaudios’, se exigió que fuera nombrado como ad hoc para que no viera otros casos. Esto no fue atendido y, ocho meses más tarde, resulta que no ha interrogado a ningún testigo clave, ni siquiera ha leído el contenido del computador del acusado. Simplemente, algún compañero en alguna instancia superior le habrá sugerido al juez que se siente en el expediente sin efectuar ninguna investigación, ya que es solo cuestión de tiempo para que el caso se caiga por inacción. “En ese momento, a la primera oportunidad que tengamos, lo sacamos”, habrán pensado. Bueno, dicho y hecho, lo lograron. De nada sirvió la indignación ciudadana ni la exhortación del presidente del Poder Judicial. Simplemente, el tremendo juez se zurró en el mundo y cumplió disciplinadamente con el objetivo para el cual fue designado. Es una lástima que la maquiavélica capacidad que tienen en el partido de gobierno no se traslade al arte de gobernar, solo parece servir para el mal. Los dos años que aún quedan de este mandato se nos van a hacer una eternidad.