Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
Cuando los perritos salen solos a la calle o al parque, se juntan con otros canes que, lamentablemente, no siempre están tan bien cuidados. Es así que se contagian no solo de pulgas, sino también de garrapatas. Estas se prenden del cuerpo del animal. Casi siempre se ubican en las zonas donde nuestra mascota tiene la piel más delgada, como el cuello, las orejas, cerca de los ojos; en general, en los lugares de mayor irrigación sanguínea. La apariencia de la garrapata es la de una pequeña arañita que mete su cabeza en la piel del animal, come y come hasta crecer y tener apariencia de una bolita. ATENCIÓN A LOS SÍNTOMAS Los síntomas que aparecen después de varios días son: fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, dolor de las articulaciones y estómago. Es importante señalar que este parásito transmite diversas enfermedades, entre ellas la erlichiosis, que a veces también afecta a los seres humanos. Este mal produce la rotura de los glóbulos rojos, lo cual genera una baja en la hemoglobina. Si tu mascota tiene garrapatas, no se las saques con la mano. Inmediatamente, llévala al veterinario, quien las extraerá con pinzas y las guardará en un frasco para impedir que estas se reproduzcan. Esto porque, si no las quitamos de la manera adecuada, podríamos dejar un pedazo del parásito en la piel de nuestro animalito y causarle una infección.