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Formas pasión (y tensión)

2010/03/10

Dos escultores comparten primer premio con obras aparentemente contradictorias.

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El origami te puede llevar a la escultura. Es el caso de Abel Salazar Campos, quien suele doblar papel para hacer formas abstractas, geométricas, que luego terminan reproducidas en una escultura de acero. También las matemáticas te pueden llevar a la escultura, como le ocurre a José Luis Espinosa Yábar, un ingeniero petrolero que utiliza ecuaciones para expresar la tensión que existe entre los elementos que componen su obra de arte. Lo cierto es que ambos son los ganadores del primer premio del XI Concurso Anual Luis Hochschild Plaut –el único en su categoría en el país–, cuya muestra se inaugura hoy. CONSTRUCCIONES. Álvaro Roca Rey, Lucía de la Puente, Silvio de Ferrari y Diego de la Torre integraron el jurado de esta convocatoria que reunió a más de 75 artistas, quienes debían demostrar originalidad en el concepto y trabajo de la pieza, en su volumen, en el espacio y en los materiales a usar. En este contexto, Salazar Campos, egresado de Bellas Artes, compitió con su obra Diáspora hemisférica –“un intento de expresar dinámica, equilibrio y volúmenes a través de diagonales que crean tensiones equilibradas y dispersas con dos hemisferios que sirven de eje”, en sus propias palabras–, mientras que Espinosa Yábar lo hizo con Furia + explosión x equilibrio = algo de belleza, un trabajo donde fusiona el metal con la madera y la piedra, sujetos a través de pernos y piezas de acero: “Lo hice así por las texturas de los tres elementos, y porque era atractivo forzarlos en una unión que no existe en la naturaleza: en él hay contradicción e incoherencia, y una contenida fuerza explosiva de rechazo”, expresa. En síntesis, dos piezas opuestas unidas por un mismo reconocimiento.