Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
Desde que el caso Cataño saltó a la luz, Lourdes Flores ha sostenido, todas las veces que se lo han preguntado, que cree que actuó correctamente cuando asesoró legal y comercialmente al empresario y corredor de autos –investigado por el presunto delito de lavado de activos–, pero ahora, aunque sigue pensando lo mismo, reconoce que políticamente fue error haber declarado que pone las manos al fuego por él. “Si lo miro estrictamente desde un impacto político, sí (fue un error); no es una frase que causó una buena impresión y generó resistencias”, admitió la candidata a la Alcaldía de Lima por el PPC-Unidad Nacional en una entrevista que concedió a la revista Fausto. Flores, a quien este hecho le ha costado un sinnúmero de críticas –que le han llegado desde todos los flancos– y varios puntos en las encuestas de intención de voto para los comicios ediles del 3 de octubre, dijo que es importante que el caso se esclarezca en todos los ámbitos que corresponda, pero también invocó a las autoridades a que “tengan la prudencia de saber conducir su investigación separándola y distanciándola de todo el calendario electoral”. EL FRANCOTIRADOR. Aunque su peor crítico ha sido el periodista Jaime Bayly, la lideresa del Partido Popular Cristiano admitió que todos tienen el derecho de juzgarla con el máximo rigor posible, pero lamentó que la situación se haya dado en el marco de la campaña electoral y que el novelista “no haya tenido toda la objetividad que merecía la circunstancia”. Pese a ello, Flores no descartó de plano la posibilidad de aceptar la invitación para asistir al programa dominical El francotirador. “No sé todavía qué voy a hacer. Son decisiones que tenemos que tomar con toda tranquilidad”, respondió. Sobre el escandaloso pago de 35.9 millones de soles que la Municipalidad de Lima le hiciera a la fantasmal empresa Comunicore, la postulante al sillón municipal capitalino no quiso fijar posición en ningún sentido, es decir, ni a favor ni en contra, pero aseguró que si al término de las investigaciones se individualiza a los responsables de los hechos que se cuestionan, “no tendría otra posibilidad, como autoridad, que actuar de manera honesta”.