Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
La discusión académica que se inició a partir de una denuncia sobre presuntos contenidos inexactos y contradictorios en textos escolares corre el riesgo de trasladarse al campo judicial. Según fuentes de Perú.21, la Tercera Fiscalía Penal Supraprovincial dispuso iniciar una investigación preliminar de los contenidos de los textos escolares y a quienes resulten responsables por hechos que –según la Fiscalía– constituirían apología al terrorismo. Según trascendió, el fiscal también envió un oficio a la Dirección Contra el Terrorismo de la Policía Nacional (Dircote) para que haga una evaluación de dicho material educativo. Esta decisión fiscal se produce en el contexto en el que la denuncia sobre el tema, efectuada por la congresista Mercedes Cabanillas, mereció que en la Comisión de Defensa del Parlamento se formara un subgrupo investigador para analizar si, efectivamente, en el libro de Ciencias Sociales para quinto de secundaria, en la parte referida a la historia, había contenidos inexactos o contradictorios. En diálogo con Perú.21, Cabanillas remarcó que ella siempre mantuvo el debate en el campo pedagógico y, aunque reiteró que en dicho material educativo hay un “sesgo tolerante respecto de los crímenes de grupos terroristas”, evitó pronunciarse sobre la decisión fiscal. “Ya otras autoridades verán su competencia”, expresó. RIESGO AUTORITARIO. Pero que el caso pase a un ámbito judicial, según los expertos, podría ser la antesala a la gestación de una amenaza a la libertad de pensamiento y de opinión. Para el educador León Trahtemberg, la decisión fiscal parte de un error porque la opinión de diversos especialistas en educación es que el contenido de esos textos se ajusta a un documento oficial, que es el Informe Final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR). “Citar lo que dice la CVR mal podría considerarse como apología al terrorismo; sería una manera descontextualizada de entender los temas que se discuten en relación a la décadas del 80 y del 90. Es un antecedente peligroso para cualquier actividad pedagógica en la que se quiera que los alumnos piensen críticamente respecto de cualquier tema polémico”, remarcó Trahtemberg. Además, indicó que el riesgo también se traslada a tomar como “palabras sagradas, incuestionables y no revisables” la posición de parlamentarios apristas y fujimoristas, quienes consideran que una percepción diferente a la de ellos es una falta. “Están convirtiendo un tema opinable en uno delincuencial. Esto es una amenaza a la libertad de pensamiento y de opinión. Decir que existe solo una metodología educativa correcta, y otra subversiva, linda con el autoritarismo”, añadió.