Además:

Por fin hizo respetar la casa

2008/09/07

Equipo nacional fue mejor en todo el partido y se impuso con un gol de Piero Alva. Perú dejó la cola de la eliminatoria para Sudáfrica 2010 y ahora espera a Argentina.

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Vamos, ahora no piense en el Mundial, en que apareció el equipo, en que ahora sí se puede. Solo celebre y desfogue su cuota de bronca contenida con este triunfo que desata un poquito el inmenso nudo en la garganta que todavía tenemos. Perú ganó y hay que estar feliz. No da para campanas al vuelo o para que los jugadores les griten algo a los escépticos, aunque sí para estar satisfechos porque cumplimos la tarea que no hicimos bien en los tres anteriores partidos que jugamos en casa. El Mundial sigue cuesta arriba, en una ruta penumbrosa, pero la selección por fin le dio una alegría a la gente y redondeó un fin de semana feliz en el deporte, iniciado el viernes con la clasificación de las chicas del vóley a costa de Venezuela, vaya paradoja. Ayer, Perú fue un equipo que engranó, que propuso, que tuvo personalidad. Sin el peso mediático de sus estrellas ausentes, la bicolor se dio el lujo de crear ocho situaciones de gol en el primer tiempo y de desbaratar con facilidad la propuesta del técnico César Farías, que se limitó a intentar tapar la salida de Juan Vargas con la presencia de Ronald Vargas por ese sector. Venezuela no tiene el rigor defensivo de cuadros ásperos como Colombia o Ecuador, a los que nos cuesta un mundo ganarles en casa, pero mostró una llamativa falta de consistencia de la mitad de cancha hacia atrás, algo que sorprende porque, salvo Boada, presentó el mismo once que igualó con Uruguay en el Centenario. Frente a la falta de punche de la visita, el cuadro de 'Chemo’ tuvo el camino libre para atacar y elaborar a partir del talento de Nolberto Solano, el hambre de Piero Alva y las ganas de Daniel Chávez, la línea ofensiva que Del Solar estableció detrás del luchador Fano, el único punta. Además, la primera línea de volantes, formada por Paolo de la Haza y Rainer Torres, funcionó como un reloj en ese primer tiempo de clara superioridad, por lo que Juan Arango y Giancarlo Maldonado estuvieron perdidos y nunca inquietaron a una zaga liderada por el joven Carlos Zambrano. A los 5’, el portero Renny Vega salió a cazar mariposas por primera vez en el cotejo y marcó el sendero de lo que sería la etapa inicial, con una última línea venezolana nerviosa e incapaz de contener a los peruanos. Dos minutos después, Solano apareció por derecha y le pegó con un fierro, provocando una atajada monumental de Vega, que siguió fallando en las numerosas ocasiones creadas por Perú a partir de la pelota parada. Hasta que llegó el minuto 37 y la explosión de júbilo del escaso público presente en el Monumental. Piero Alva escapó por derecha, le hizo un sombrero a José Manuel Rey, sostuvo la marca de Hernández y definió en el primer palo con un remate alto. Golazo del 'Zorro’, el más inesperado, el más impredecible, como una versión moderna de Germán Carty que apareció para convertirse en el salvador de una escuadra agonizante. El jugador de Cienciano estuvo a punto de coronar su noche con un disparo que pegó en el travesaño a los 47’, pero tanto él como el resto sintieron el desgaste y Perú no pudo dominar igual en la etapa final, aunque la 'vinotinto’ apenas inquietó con un remate de Moreno y un tiro libre de Arango. Ganó bien Perú, con plena justicia. Ya habrá tiempo para pensar qué haremos para al menos empatar el miércoles con Argentina.