Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
'Un monumento a la amistad’. Así calificó Mario Vargas Llosa el libro Las guerras de este mundo (Planeta), que recoge las ponencias presentadas durante el congreso del mismo nombre que, en 2001, organizó en su honor la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Parafraseándolo, diremos que un merecido 'monumento a su calidad literaria y a su altura intelectual’ significan los dos reconocimientos que recibirá entre hoy y mañana: primero, esta noche, la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) le dará oficialmente su nombre a su bello teatro, y mañana, en la recién remodelada Casa Museo O’Higgins, la Universidad Católica inaugurará la exposición Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida. LA LECTURA NOS HACE LIBRES. El domingo, en la clausura de la Feria del Libro (FIL), al presentar Las guerras de este mundo, Vargas Llosa hizo una defensa de la lectura porque “esta nos prepara para enfrentar mejor las vicisitudes de la vida. Leer es importante por tres razones: nos depara placer, nos ayuda a comprender el mundo y, finalmente, a entender a la humanidad. Uno no pierde el tiempo leyendo, pues es una actividad indispensable para crear un espíritu crítico y alcanzar la libertad”. Luego, habló de las bondades de la literatura: “El mundo de nuestros días está mejor capacitado para enfrentar la violencia y la pobreza. Pero hay un riesgo: el de la especialización, que crea lenguajes crípticos, la incomunicación. La literatura, felizmente, no es una especialidad, pues se escribe para todos. Además, representa un diálogo con quienes nos precedieron”. HOMENAJE. La exposición Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida consta de 14 salas dedicadas a la vida y obra del autor de Conversación en la Catedral. Ha sido preparada por un equipo encabezado por Fernando de Szyszlo, Alonso Cueto y Édgar Saba. “Es una muestra de generosidad inmensa de la Universidad Católica y de mis amigos, y ha sido preparada a mis espaldas. Es una conspiración en la que está involucrada hasta Patricia, mi esposa”, declaró el domingo Vargas Llosa. Gracias al desprendimiento de sus amigos, colaboradores y familiares, durante dos meses la Casa O’Higgins exhibirá, entre otras cosas, manuscritos, primeras ediciones, fotografías, películas, documentales, instalaciones y tesoros personales (como sus hipopótamos) del escritor. Otra de sus actividades será la de presidir el Festival de Cine organizado por el CCPUCP. Para un cinemero como Vargas Llosa, esto, además de una responsabilidad, será un placer.