| Lun. 09 jul '07

Fiesta privada

La discoteca Café del Mar acaba de ser multada con S/.241,500 y cerrada por sesenta días por la Municipalidad de Miraflores en cumplimiento de la sanción que le impuso Indecopi por reincidir en una conducta discriminatoria en perjuicio de los derechos de los consumidores.

Ese es el lenguaje abogadil. Para decirlo de una manera más directa, a esta discoteca la han vuelto a cerrar porque, según la autoridad, tenía en su puerta a un encargado de impedir que ingresen personas con apariencia chola, mestiza o negra, a quienes se les indica que se trata de una fiesta privada. Para los de raza blanca, en cambio, las puertas se abren de par en par.

Los abogados de la empresa que administra la discoteca niegan los cargos por racismo y, al igual que otros seis locales que en el pasado han sido sancionados por el mismo motivo, señalan que recurrirán al Poder Judicial para demostrar que Indecopi no tiene razón.

Como suele ocurrir, el proceso judicial seguramente se entrampará en los pasillos del Palacio de Justicia, y las discotecas volverán a abrir sus puertas y continuarán con sus prácticas discriminatorias.

Lo cierto, sin embargo, es que todos saben que en muchos restaurantes y discotecas limeñas se ejercen actitudes discriminatorias para seleccionar a los clientes según su raza.

Esto es inaceptable. La única discriminación posible es por los precios que se cobra: entra el que pueda pagarlos. Pero nadie puede ser discriminado por el color de su piel, ni por su sexo ni religión. Así lo establece la Constitución pero, también, un sentido elemental que demanda una sociedad digna.

Lo más grave, sin embargo, es que si algunos establecimientos practican el racismo es porque hay muchos clientes que prefieren asistir a lugares como esos.

Por ello, junto con una sanción drástica -cierre definitivo y prohibición a sus propietarios de volver a desarrollar el negocio-, se debe hacer campaña para crear una cultura de la igualdad que lleve, por ejemplo, a boicotear a los locales que discriminan por raza. Cuenten con este diario para denunciar a estos indeseables.




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