Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
A la lista de los funcionarios y ex funcionarios de alto nivel de este gobierno que se reunieron con el empresario dominicano Fortunato Canaán y con el prófugo ex ministro aprista Rómulo León Alegría –quienes estuvieron vinculados a la empresa Discover en la licitación irregular de cinco lotes de petróleo– se suma hoy el ex ministro del Interior Luis Alva Castro. Esta información fue conocida ayer por Perú.21 a través de fuentes judiciales, quienes detallaron que en la computadora de León, incautada por el juez Jorge Barreto, se consigna, repetidas veces, las reuniones entre Alva, Canaán y León, en distintos lugares, para tratar acerca de la posibilidad de construir una ampliación del Hospital Central de la Policía, ubicado en la avenida Brasil. Para contrastar dicha información, este diario se comunicó telefónicamente con el ex ministro, quien confirmó que sí sostuvo los mencionados encuentros. Alva Castro detalló que fue la periodista dominicana Peggy Cabral, de la que –manifestó– es amiga hace muchos años, quien lo contactó para que recibiera en su despacho a Canaán. Dijo que, en la primera ocasión, ella llevó a Canaán al Ministerio del Interior y que lo recibió cortesmente. “Este señor me dijo que estaba interesado en invertir en el Hospital de la Policía. Fue una conversación breve y lo transferí con el viceministro, el general Danilo Guevara”, refirió Alva. TRES REUNIONES. En el diálogo se le recordó al ex ministro que nuestras fuentes habían referido que no solo fue un encuentro, sino varios, y que, inclusive, en uno de estos había participado el prófugo León Alegría. Se le dijo que esa información provenía de correos que León guardaba en el disco duro de su CPU. En ese instante, Alva admitió que, en efecto, no fue una sino tres citas: dos en el ministerio y una en el hotel Country Club, las cuales se dieron, según indicó, entre el 10 y el 11 de octubre de 2007. Al pedirle que confirmara si León Alegría estuvo presente en uno de esos encuentros, Alva contestó: “Es posible, es posible”. Sin embargo, cuando se le pidió que, en virtud de la transparencia que debe tener un político, aclarara si estuvo o no León en una de las citas, entonces señaló: “Sí, sí estuvo. Lo recuerdo porque lo conozco desde hace muchos años”. Hace menos de cinco semanas, el propio Alva encabezó la labor de búsqueda y detención de León Alegría tras hacerse públicos los audios que lo comprometen, según la Fiscalía, en actos irregulares en la licitación de lotes de petróleo a favor de la empresa noruega Discover. ¿Por qué no dijo, señor Alva, que Ud. había sostenido reuniones con el hoy prófugo León y con su socio Canaán?, se le preguntó. “Porque lo consideré intrascendente, por eso no lo dije antes. Si hubiese firmado convenios o si se hubiera concretado alguna construcción, entonces si sería trascendente, pero no pasó nada”, respondió. Explicó que a Canaán se le detalló que en nuestro país existen normas y procedimientos que se deben seguir antes de realizar alguna construcción y que, por lo tanto, no era posible ningún proyecto sin pasar por dichos pasos. “Este señor insistió mucho. Por eso fueron tres reuniones, pero al final no se concretó nada. Inclusive instruí al viceministro Guevara para que ya no le contestara las llamadas telefónicas”, enfatizó Alva. CON SU EDECÁN. A Alva se le pidió que confirmara o descartara si había instruido a su edecán para que acompañara a Canaán al Hospital Central de la Policía, y respondió que “el propio empresario solicitó esa visita y, por eso, se concretó”. Contó que dicho hombre de negocios quería ver in situ las instalaciones de ese centro hospitalario para hacerse una idea de la magnitud de la construcción que se necesitaría. En ese momento también se le preguntó si es verdad o no que dispuso que se le entregaran planos perimétricos de dicho nosocomio de la Policía. Alva dijo que sí, y que se le entregaron porque son documentos públicos. Por todos estos hechos, la Fiscalía de la Nación llamaría en las siguientes semanas a declarar a Luis Alva Castro, según se informó, para que detalle las conversaciones que sostuvo en esos encuentros y responda por qué accedió al requerimiento de Canaán de reunirse si ya se le había explicado que no era posible la construcción de una ampliación del hospital sin seguir los procedimientos legales, como una convocatoria a empresas, licitación, entre otros trámites. SECRETARIO DE PALACIO. Este diario también accedió a información que da cuenta de que el secretario general de Palacio de Gobierno, Luis Nava Guibert, a pedido del presidente de la República, Alan García Pérez, llamó al entonces ministro de Salud, Carlos Vallejos, para indicarle que recibiera al empresario Fortunato Canaán. Además, que dicho funcionario de Palacio de Gobierno había recibido documentos de León Alegría en relación con el proyecto de construcción de hospitales. Al buscar la versión sobre este tema del propio Nava Guibert, este señaló que, el 9 de octubre de 2007, el jefe de Estado, quien se encontraba reunido con Canaán en su despacho, lo llamó y, en efecto, le indicó que pusiera en contacto a dicho inversionista con el ministro Vallejo. “Cumplí una disposición del presidente, como suele darme. Él recibe a muchos empresarios, y esta práctica es normal”, agregó. No obstante, negó tajantemente que en alguna oportunidad se haya reunido con León Alegría o que haya recibido del ex ministro documentos relacionados con hospitales. “Nunca en este régimen me he reunido con León Alegría y, por lo tanto, no tengo nada que ver con sus acciones”, expresó finalmente a Perú.21 el funcionario.