Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Diversos indicios apuntan a que la reciente licitación para seleccionar a los operadores de los buses que circularán por el Corredor Segregado de Alta Capacidad (Cosac) –de la Vía Expresa del Paseo de la República– no está exenta de presuntas irregularidades. Ello por cuanto una empresa vinculada a un ex alto funcionario de la Municipalidad Metropolitana de Lima –quien estuvo en el cargo hasta hace medio año– fue parte del consorcio de capitales peruanos y colombianos Perú Masivo, uno de los cuatro que obtuvieron la buena pro el pasado 15 de agosto. Se trata del arquitecto Arturo Yep Abanto, quien ocupó importantes cargos en el municipio limeño. UN POCO DE HISTORIA. En enero de 1991, Arturo Yep fundó Constructora Yac SAC, empresa que manejó junto con su esposa y hermanos. Yep fue presidente y gerente general de la compañía hasta inicios de 2003. Ese año, Yep ingresó a la flamante administración municipal de Luis Castañeda. Así, en marzo trasladó la administración de su firma a su hijo Jan Yep Ramírez, entonces de 26 años. Arturo Yep inició su carrera municipal al lado de uno de los hombres más cercanos al burgomaestre limeño: fue asesor de Ángel Pérez Rodas, gerente municipal desde 2003 hasta hace pocos meses y, hoy, presidente ejecutivo de Protransporte, la entidad que, precisamente, tuvo a su cargo la licitación de los buses del Cosac. El arquitecto Yep fue, además, director ejecutivo del Instituto Metropolitano de Planificación y, cuando Manuel Masías dejó la Gerencia de Transporte Urbano de Lima para postular a la alcaldía de Miraflores en 2006, lo reemplazó en el cargo hasta diciembre de 2007. Para entonces, la licitación de los buses del Cosac ya estaba en curso. El 18 de julio de 2008, la junta de accionistas de Yac SAC –es decir, la esposa, el hijo y dos hermanos de Arturo Yep– aprobó la participación de esta en el Consorcio Vial S.A. (Convialsa) que, a su vez, formó parte de Perú Masivo. BUENA PUNTERÍA. Tal como consta en la partida registral de Yac SAC, la familia Yep aprobó la participación de su empresa “en la constitución de la persona jurídica a formarse con Consorcio Transperuano S.A. y con Transmasivo S.A. –es decir, de Perú Masivo– de resultar favorecidos con la adjudicación de la buena pro en el proceso de licitación pública (del) Cosac”. Vaya puntería. Menos de un mes después, Perú Masivo fue uno de los cuatro consorcios ganadores de la licitación de buses. “NO HAY CONFLICTO DE INTERESES”. Este diario conversó con Arturo Yep Abanto quien, a su modo, descartó un conflicto de intereses: “Yo no he sido funcionario de Protransporte, sino de la Gerencia de Transporte Urbano, que no tiene nada que ver con la licitación”. Y añadió: “Fui presidente de la compañía hace más de siete años, cuando me dedicaba a la actividad privada. Es una empresa familiar, no tengo nada que ver, ahora la maneja mi hijo”. Más allá de su descargo, su cercanía al municipio pudo significar acceso a información privilegiada a la hora de encarar el concurso. Un punto que debería ser aclarado por el municipio.