Además:

Estos trece

2008/07/21

El Apra debería rechazar el chantaje fujimorista.

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Lo más interesante de la competencia por la Presidencia del Congreso no es la especulación sobre su resultado, sino la reiterada constatación de la manera tan descarada como el fujimorismo la está utilizando para sus propios intereses, que no son otros que los que se ventilan en el juicio de la Diroes. Una bancada de trece parlamentarios solo significa un poco más del diez por ciento del Congreso, pero si su votación está cohesionada, su disciplina a prueba de balas, y sus objetivos son claros, puede convertirse en el sector que decida muchas votaciones cruciales, como la elección del nuevo presidente del Poder Legislativo. Sin retroceder mucho en el tiempo, eso fue lo que logró representar el FIM de Fernando Olivera para el gobierno de Alejandro Toledo y es, también, lo que está consiguiendo la bancada fujimorista en el Congreso actual. Más que el fiel de la balanza, se convierten en el 'infiel’ del juego, pues ofertan sus votos al mejor postor. Eso es lo que está ocurriendo en estos días en los que el crecimiento de la desesperación del Apra por conservar la Presidencia del Congreso solo se equipara a la voracidad del fujimorismo para ponerle precio a sus trece votos. Pero parece que esta vez ya se les pasó la mano, pues lo que están pidiéndole al gobierno para que los trece fujimoristas voten por Javier Velásquez Quesquén es la cabeza del premier Jorge del Castillo. Keiko Fujimori declaró ayer que Del Castillo ya “ha ido demasiado lejos en su animadversión hacia el fujimorismo”. Agrega que “ya estamos cansados de estas piedras en el camino de nuestras relaciones, ya estamos saturados de la falta de respeto a nuestra agrupación política”. Por su parte, el congresista Carlos Raffo ha ratificado que buscan la censura al premier. Es obvio que Del Castillo es –a diferencia de varios compañeros suyos– una piedra en el zapato de los fujimoristas para mejorar su relación con el gobierno y con el Apra, con el fin de que esto ayude a Alberto Fujimori en su juicio. Pero, por eso mismo, la permanencia de Del Castillo en el gabinete es relevante en el momento actual, al igual que el rechazo a la pretensión fujimorista, la cual le plantea al gobierno una prueba de decencia.