Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
“Dicen que hay que estar medio loco para estudiar psicología, pero yo creo que hay que estar más loco para ser periodista”, menciona Juan Carlos Tafur, quien, a pesar de trabajar diez años como psicoterapeuta, nunca pudo desligarse del periodismo. Comenzó en 1981 en el diario La Prensa, mientras el Perú se ilusionaba con la democracia. Hoy Tafur es más escéptico y critica a Alan García por haber desaprovechado la bonanza económica para aplicar reformas. Después de esta entrevista queda claro algo: para él, solo el liberalismo salvará al Perú. ¿Qué le dice el hecho de que Magaly Medina haya superado a los políticos en la elección del personaje del año? Es claro que se la elige porque dentro de todo el show que ha habido, ella es la reina. Lo que ha habido en política ha sido show y culminó con el presidente haciendo de Don Francisco en la Teletón. Esa ha sido la política nacional el 2008: puro show. La gente ha terminado diciendo: entre el show de Alan García, el de los políticos y el de Magaly, prefiero a esta última. ¿El primer lugar de Magaly no nos dice que a la gente no le interesa la política? ¿No será ya un error pensar que el hombre es un animal político? Hay más políticos animales que animales políticos (ríe), pero yo creo que a la gente sí le interesa la política. Lamentablemente los políticos, lejos de banalizarla, la han convertido en un show sin sentido que da vueltas sobre sí mismo. Es un 'Bailando por un sueño’ sin premio. En términos políticos, la gente siente que el Gobierno ha hecho poco o nada por resolver sus problemas. En ese sentido, ¿este gobierno se está pareciendo al de Alejandro Toledo? Sí, yo creo que sí. Ciertamente, el actual mandatario le ha devuelto cierta prestancia al cargo. Eso es indudable. Pero en cuanto a gestión o a vocación de reforma no se diferencia en absoluto de Toledo. El último presidente que hizo alguna reforma en el Perú fue Fujimori. Nos guste o no. Por eso, para mí, Alan García es un gobernante de derecha más, como los que ha habido en el Perú: Toledo, Prado, Benavides, Odría. ¿No es más apropiado en el Perú de hoy hablar de conservadores y liberales que de derechas e izquierdas? Sí. O sea, si uno analiza el fondo, (lo de derecha e izquierda) no calza con la realidad, pero la gente lo entiende más fácil que si digo conservador o liberal. Sin duda, hay liberales en la izquierda y en la derecha, pero este es un gobierno conservador de derecha. ¿Qué hace conservador a García? El que no esté haciendo ninguna reforma. Está manejando el status quo. Está gobernando en piloto automático, sin oposición y sin partido. El Apra no ha hecho la transformación interna que hicieron el PSOE en España, el Partido Laborista en Gran Bretaña o el Partido Socialista en Chile. No es un partido renovado. Si uno analiza la batalla de las ideas que se está dando a propósito de la crisis financiera, la está ganando la izquierda. La izquierda ha resucitado gracias al derrumbe de íconos del capitalismo como Wall Street. ¿Y usted cree que la gente se esté animando hoy por una opción de izquierda? ¿Hay realmente una opción de izquierda en el Perú? La gente va a buscar una opción antimodelo. Yo no creo que la represente Humala, quien ya no tiene el brillo de lo sorpresivo que representó en la elección anterior. Más bien, veo con preocupación la eventual presencia electoral del general (Edwin) Donayre. Él sí podría capitalizar lo que Humala no pudo en el 2006. Se puede identificar con los sectores populares, tiene un discurso nacionalista y tiene una prestancia militar muy por encima de la de Humala. Ha sido comandante general del Ejército. Debo recurrir a sus conocimientos sobre la psicosis. ¿El general está loco? No, no está loco. Más bien, tiene el humor popular. Para los sectores pudientes suena esquizofrénico, pero así es el humor popular. Yo no lo descartaría. Claro que Donayre es una hipótesis. Ollanta sí es una realidad. Y, por otro lado, hay una tugurización en la derecha. Es terrible tener que elegir entre Toledo, Castañeda y Lourdes Flores para representar a la derecha peruana. Y también está Keiko Fujimori. Claro. Keiko es de derecha. Que no haya un verdadero candidato liberal es una desgracia para el Perú. No hay nadie que propugne las reformas. No sé si Castañeda tenga alguna propuesta de gobierno y mucho menos sé si tenga alguna idea de gobierno. Toledo ya demostró que tampoco es un gran reformador. Y Lourdes ha demostrado que felizmente es una mala candidata. ¿Por qué dice “felizmente”? Los errores que ella comete ya son genéticos. Pertenecen el ADN pepecista. Si los comete en campaña, entonces, de llegar al gobierno, es capaz de poner a Xavier Barrón de canciller o a Raúl Castro de premier. No entiende lo que pasa en el Perú y sí es terca en sus errores. Vamos en la mitad de gobierno de García. Dígame, ¿en qué se ha convertido el Apra? Se ha convertido lamentablemente en solo una agencia de empleos. No es otra cosa ya. No participa del gobierno. El Apra sigue siendo un partido populista anclado en las ideas. Como lo he dicho antes, lo único que quiere Alan García es borrar con este gobierno su gestión anterior. No pretende ser Piérola ni Ramón Castilla, sino un administrador más de la crisis. ¿Y es posible un tercer gobierno de García, como él lo desea en el 2016? Sí. Nos encanta reelegir a los presidentes. Es más, yo creo que Toledo es quien más opción tiene en el 2011. Lo imagina en la segunda vuelta. Sí. De hecho lo imagino en la segunda vuelta. ¿Contra quién? No sé porque ahí se presenta algo interesante. A pesar de ser de derecha, Keiko Fujimori disputa buena parte de la base social que apoya a Humala o que podría apoyar al general Donayre. Hoy uno visita provincias o zonas populares y el recuerdo de Fujimori es impresionante. Se imagina, entonces, una segunda vuelta entre Toledo y Keiko Fujimori. Podría ser. ¿Pero ahí sabes de qué va a depender? De a quién quiera apoyar Alan García. ¿Otra vez García inclinando la balanza, como sucedió en 1990? Él puede apoyar a Castañeda, aunque aún no lo tiene claro. Keiko también puede ser apoyada por García. Lo único que él quiere es que no gane Toledo ni Humala. En ese orden. ¡Cuando debería ser al revés! García le tiene tal fobia a Toledo que es la última persona que quisiera ver sentada en Palacio después de que termine su mandato. ¿Cómo ve la relación entre el empresariado y el Gobierno? Yo no veo al empresariado en un papel crítico del Gobierno. Y debería estarlo porque las mediocridades de lo que se está haciendo son inmensas. Quisiera que García nos llevara a la construcción de una nueva institucionalidad, de un nuevo Estado. Fujimori destruyó el estado populista, pero no construyó un estado liberal. Eso falta hacer. No lo hizo Toledo y no lo está haciendo García. Y no lo hizo, además, en los dos años y medio dorados que vivió. No ha aprovechado los años dorados. Esa bonanza que ya acabó. García pudo haber hecho lo que le diera la gana. Y no hizo nada. Hoy ya no está en capacidad política de hacer muchas cosas y la propia demostración es lo que está haciendo Yehude Simon: (presentar) un plan anticrisis mediano, un plan antipobreza relativamente mediocre y sin mayores novedades. De ahí no vamos a pasar. ¿Cómo se imagina el 2009? ¿Un año anticipadamente electoral? Exactamente. Anticipadamente electoral, como tú lo dices. Pero, además, con un Apra muy endurecido porque la salida de Del Castillo del premierato le ha hecho levantar su agenda electoral interna. En verdad, Del Castillo ya está quemado. Él es la principal víctima del escándalo de Rómulo León. Es evidente que no va a contar con el apoyo de García. García no solo no quiere a Toledo ni a Humala, sino que tampoco quiere a Del Castillo. Son sus bestias negras en la coyuntura del 2011. ¿Qué le parece la eventual candidatura de Pedro Pablo Kuczynski? No. Yo no creo que Kuczynski gane ni siquiera las elecciones en el Regatas Lima. Le han hecho creer que porque en Acho lo saludan muy efusivamente ya es el pueblo el que lo aclama. No se da cuenta de que el pueblo hace mucho tiempo no es la tribuna de sol de Acho. No tiene la más mínima opción. ¿Qué pudo haber pasado para que alguien inteligente como Kuczynski hable de su candidatura sabiendo que falta mucho y que no tiene partido? Él obviamente es un alfil operativo para un sector empresarial que está viendo con preocupación que no hay un candidato que exprese una solidez programática respecto de la defensa del modelo. Pero la gran culpa la tiene el propio empresariado que no ha sido una clase dirigente en el Perú. Y no lo ha sido en estos años de gloria, en los que, de alguna manera, el empresariado ha sido protagónico en los ejercicios gubernativos sucesivos. ¿El empresariado se olvidó de esa idea de 'no exclusión’ del 2006? Así es. Ya se les pasó el susto de Humala. La inclusión social y la responsabilidad política pasaron a ser temas secundarios. Tienen a su Sánchez Cerro democrático en Alan García. Creen que basta, pero eso lamentablemente es un síntoma más de que en el Perú falta mucho para que la modernidad liberal sea una realidad asegurada y no una apuesta precaria sujeta a los vaivenes de un momento electoral. Se cree que Yehude Simon le restará espacio a Ollanta Humala. ¿Cómo ve al primer ministro? Es un buen tipo, honesto, bien intencionado, pero no puede hacer más de lo que está haciendo. Pero Ollanta Humala ya no es lo que me preocupa. No me parece que vaya a ser el candidato estrella del año 2011. No va a ganar nunca la Presidencia. Lo veo tan precario que si el general Donayre impulsa su candidatura, yo creo que desaparece a Humala del mapa. Si se organiza y hace las cosas bien, Donayre puede ocupar un papel protagónico en las elecciones y ahí sí es preocupante, ¿ah? Puede ser el candidato antisistema del 2011. Usted es psicólogo y sabe que Kretschmer distinguía tres biotipos en los seres humanos. Uno de ellos es el 'pícnico’, quien es grueso y gordo. Para Krestchmer, los 'pícnicos’ son bondadosos, afables y cordiales. ¿Cómo consideraría usted a Alan García? Yo creo que él es así. Es un tipo simpático, carismático, más humano de lo que aparenta ante la opinión pública, pero el rostro malo del Apra ha sido Del Castillo. Se encargó de controlar, de tejer una red mediática que lo apoyase en vista de una candidatura electoral hoy ya descartada. Del Castillo es un desahuciado de la política y el responsable de los grandes errores del Gobierno. García está en lo suyo. No hay más. Pero no por eso se le debe dejar de criticar. Los empresarios dicen: 'No hay que criticarlo porque tenemos que resguardar el modelo’. Están perdiendo por eso la batalla de las ideas. Se cree que por criticar a García vamos a hacer que Ollanta Humala gane las elecciones. Así es. Esa es una estupidez soberana.