Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°
La desaforada legisladora Elsa Canchaya ha recurrido a una nueva maniobra dilatoria para eludir la sentencia que tiene preparada el vocal supremo Pedro Urbina Gambini en su contra por su responsabilidad en la contratación de su empleada doméstica como asesora congresal. La Procuraduría del Parlamento advirtió que Canchaya se ha declarado en rebeldía ante la justicia para ganar tiempo, “a la espera de que se produzca el relevo del referido magistrado en la Vocalía Suprema de Instrucción”, como consecuencia de los cambios propios de fin de año en el Poder Judicial. El procurador Julio Ubillús recordó que la desaforada legisladora intentó recusar, sin éxito, a Urbina, quien no cayó en el juego de las maniobras dilatorias planteadas por la defensa. Agregó que para Canchaya sería conveniente que el caso pasara a conocimiento de un juez con criterio diferente al de Urbina. Cabe informar que en fuentes judiciales se comentó que el cambio de magistrado podría favorecer a la procesada porque el nuevo juez se tendría que tomar su tiempo para conocer todo el expediente antes de volverla a citar para dictar la sentencia.